El cuidado de los árboles y las tasas de supervivencia serán prioridades en el marco del proyecto “Yashil Makon”
El presidente Shavkat Mirziyoyev examinó una presentación sobre cómo aumentar a un nuevo nivel el proyecto nacional “Yashil Makon”, creando un entorno ecológico favorable en los barrios e implementando soluciones innovadoras.
En el país se están llevando a cabo esfuerzos a gran escala para ampliar los espacios verdes y crear parques y jardines. No obstante, persisten deficiencias a la hora de garantizar la supervivencia de los plantones, así como su riego y cuidado sistemático.

Algunos de los plantones sembrados la primavera pasada se han secado. Esto se debe a la elección de especies arbóreas inadecuadas para las condiciones climáticas y del suelo de determinadas regiones, a la plantación en zonas sin suministro de agua y a medidas insuficientemente eficaces contra enfermedades y plagas. También se señalaron problemas en el mantenimiento y la protección de las masas forestales establecidas en el lecho seco del mar de Aral.

El Jefe de Estado subrayó la necesidad de evaluar la eficacia de las labores realizadas examinando la tasa de supervivencia de los plantones al cabo de uno, tres y cinco años.

En este sentido, se presentaron enfoques que abarcan todo el proceso: desde la organización científicamente fundamentada de las actividades de ajardinamiento, la preparación del suelo y la instalación de sistemas de riego, hasta el cuidado de los plantones durante un mínimo de tres años. Los periodos de plantación se determinarán en función de las condiciones meteorológicas de cada región y de las recomendaciones científicas, dando prioridad a especies adaptadas al clima local y resistentes al calor, al frío y a la escasez de agua.
Se encomendó al Comité de Ecología la elaboración y publicación de “mapas verdes” para cada barrio, en los que se indiquen los tipos de plantones, sus ubicaciones y los sistemas de riego. La tarea consiste en supervisar periódicamente el estado de los árboles y plantones en todas las calles en coordinación con los jefes de los centros de ciudadanos, identificar las causas de que se sequen y adoptar medidas para solucionarlas.
Se hizo hincapié en la prioridad de organizar actividades de plantación de árboles en zonas densamente pobladas, a lo largo de vías peatonales y en calles con actividad continua. Asimismo, se señaló la necesidad de crear condiciones confortables para el tránsito y el descanso de las personas mediante el aumento de árboles que proporcionen sombra en dichas zonas.
Durante la presentación, también se analizaron propuestas para ofrecer servicios integrales a los centros de vecinos en el marco del programa “Mi Mahalla (Barrio) Verde”. Se prevé organizar el suministro de plantones de alta calidad, fertilizantes orgánicos y equipos de riego que ahorran agua, a petición de los centros de vecinos, así como prestar servicios para proteger los árboles de enfermedades y plagas.
Se asignará un mentor forestal a cada centro de vecinos para capacitar a los residentes en la plantación, el riego y el cuidado de los plantones. Asimismo, se crearán pequeñas zonas verdes y parques comunitarios entre edificios residenciales, escuelas y guarderías. Se estableció la tarea de involucrar en esta labor a grupos de voluntarios, compuestos por activistas de los centros de vecinos y jóvenes.
También se debatió una propuesta para introducir una clasificación ecológica para los centros de vecinos . Los criterios principales incluirán la proporción de zonas verdes, el número de árboles per cápita, la tasa de supervivencia de los plantones recién plantados y la participación ciudadana. Se impartieron instrucciones para desarrollar mecanismos que incentiven a los centros de vecinos que logren buenos resultados, incluyendo la asignación de fondos adicionales para el paisajismo y microsubvenciones específicas para la ejecución de proyectos ecológicos.
Se propuso implementar programas de ecologización basados en el principio "3-30-300". Según este enfoque, cada persona debería poder ver al menos tres árboles desde el lugar donde vive, trabaja o estudia; al menos el 30 por ciento de las zonas residenciales debería estar cubierto por copas de árboles; y debería haber una zona recreativa verde a menos de 300 metros de cada hogar.
Durante la presentación, se expusieron proyectos para la aplicación práctica de este enfoque, teniendo en cuenta las condiciones naturales y urbanísticas específicas del distrito de Yanguijayot (Tashkent), el distrito de Alat (región de Bujará) y el distrito de Urgut (región de Samarcanda).
En Yanguihayot, los planes incluyen la creación de parques públicos y de los centros de vecinos, calles peatonales con sombra y cinturones verdes alrededor de las empresas industriales. Las medidas propuestas abarcan la captación y reutilización de aguas subterráneas para el riego, el uso de superficies permeables y la producción de compost a partir de residuos orgánicos. Los esfuerzos de ecologización se llevarán a cabo paralelamente a medidas para reducir las emisiones industriales, introducir sistemas automatizados de monitoreo de la calidad del aire y mejorar el sistema de gestión de residuos.
En Alat, el objetivo principal será ampliar la cobertura vegetal utilizando plantas adaptadas a condiciones desérticas y que requieran poca agua. Se propone desarrollar la producción local de plantones, establecer un parque dendrológico y un jardín de plantas tolerantes a la salinidad, así como plantar cinturones arbóreos de protección a lo largo de carreteras y canales.
La ecologización de Urgut se planifica teniendo en cuenta las características específicas de sus zonas montañosas y de piedemonte. Se prevé la creación de un parque dendrológico y parques públicos, así como cinturones verdes alrededor de la zona industrial y a lo largo de la vía férrea. Asimismo, se adoptarán medidas en el Parque Natural Nacional de Omonquton para restaurar la vegetación autóctona utilizando semillas de especies arbóreas y arbustivas locales.
En la presentación también se abordó el fortalecimiento del respaldo científico al proyecto y la incorporación de tecnologías modernas. Se propone establecer laboratorios y viveros modernos para producir material de plantación sano y adaptado a las condiciones de las distintas zonas, así como sustituir gradualmente los céspedes ornamentales que requieren mucha agua por plantas resistentes a la sequía.
Está prevista la realización de una prueba piloto con el módulo “Yashil AI”. Mediante inteligencia artificial, se analizarán datos sobre el suelo, el clima y el suministro de agua para identificar las zonas de plantación óptimas y ofrecer recomendaciones sobre la selección de especies arbóreas. El sistema permitirá detectar precozmente riesgos como la muerte de plantones, la escasez de agua, las enfermedades y las plagas, notificar a tiempo a los responsables y supervisar los resultados de forma abierta en un mapa unificado.
También se trataron cuestiones relativas a la lucha contra la desertificación, la restauración de tierras degradadas y la captación de subvenciones internacionales para esta zona. Se subrayó la necesidad de aprovechar eficazmente el potencial de los recursos terrestres y las plantas medicinales en las zonas desérticas, así como de poner en marcha proyectos en pastizales para generar valor añadido con la participación del sector privado. Se impartieron instrucciones para iniciar un proyecto piloto de este tipo en cada región antes del 1 de julio de 2027.
Se encomendó a los responsables perfeccionar las propuestas presentadas, teniendo en cuenta las opiniones expresadas, mejorar la cultura de plantación y cuidado de árboles en los barrios y reforzar la responsabilidad y la supervisión en la preservación de las zonas verdes.
UzA