En febrero de 2026, el presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, realizará una visita de Estado a la República Islámica de Pakistán, con el objetivo de convertirse en una etapa decisiva en el desarrollo de la asociación estratégica entre ambos países.
Las próximas conversaciones de alto nivel se celebrarán en un contexto de una intensificación sin precedentes del diálogo político bilateral y tienen como objetivo la implementación práctica de un objetivo económico clave: aumentar el volumen del comercio mutuo a 2 mil millones de dólares en los próximos años. El elemento central de la agenda será la transformación estructural de la cooperación económica: las partes pretenden pasar de un modelo de simple comercio de bienes a la formación de cadenas de cooperación industrial sostenibles, el establecimiento de instalaciones de producción conjuntas de alta tecnología y la eliminación sistemática de las barreras arancelarias en el marco de un Acuerdo Comercial Preferencial ampliado.
Dinámica de crecimiento y prioridades estratégicas
Un análisis de los indicadores macroeconómicos actuales indica una tendencia positiva y constante en la cooperación bilateral. A finales de 2024, el volumen comercial entre Uzbekistán y Pakistán ascendió a 404 millones de dólares. Esta tendencia de crecimiento no solo continuó, sino que se consolidó en 2025: de enero a noviembre, el volumen de comercio mutuo alcanzó los 434,4 millones de dólares, un 16,9 % más que en el mismo período del año anterior. En comparación con las cifras de enero a noviembre de 2023 (356 millones de dólares), el aumento fue del 22 %, lo que confirma la resiliencia de los vínculos comerciales y económicos ante la volatilidad externa.
A pesar del progreso constante, las partes reconocen que las cifras actuales no reflejan el verdadero potencial económico y de recursos de ambos países. Durante las negociaciones de alto nivel, los líderes definieron indicadores clave de rendimiento (KPI) claros para los bloques económicos de los gobiernos. El objetivo táctico inmediato es aumentar el comercio mutuo a 1.000 millones de dólares a corto plazo.
Como objetivo estratégico a medio plazo, se ha aprobado un objetivo de 2.000 millones de dólares. Para lograr este crecimiento múltiple, según las posturas de las agencias diplomáticas y los ministerios pertinentes, se requiere una revisión cualitativa de la estructura de la balanza comercial. El simple intercambio de materias primas ha agotado su potencial de crecimiento; la implementación de la ambiciosa agenda exige una transición hacia una cooperación profunda y la eliminación sistemática de las barreras arancelarias que restringen el acceso al mercado.
Instrumentos de liberalización e integración digital
Para implementar planes ambiciosos que incrementen significativamente el volumen comercial, los gobiernos de Uzbekistán y Pakistán se centran en la creación de un régimen comercial legal y técnico favorable. La base para la expansión de los volúmenes es el Acuerdo Comercial Preferencial (ACP), firmado en marzo de 2022. Actualmente, los organismos pertinentes de ambos países trabajan activamente para revisar los términos del acuerdo con miras a su ampliación. Las partes pretenden ampliar sustancialmente la gama de productos cubiertos por el régimen aduanero preferencial, con planes de aumentar la lista de 17 a 100. Se espera que la formalización de los acuerdos sobre el formato ampliado del ACP se lleve a cabo próximamente, lo que supondrá un incentivo directo para los exportadores.
Paralelamente a la liberalización arancelaria, se están introduciendo mecanismos para la administración digital de los flujos de carga. Una solución infraestructural clave será la puesta en marcha de un sistema de Intercambio Electrónico de Datos (EDI) entre los servicios aduaneros de Uzbekistán y Pakistán. Los equipos técnicos de ambas partes ya están trabajando para poner en funcionamiento este sistema, que garantizará el intercambio de información sobre la carga en tiempo real. La digitalización de la documentación busca eliminar la necesidad de verificación física, minimizar los retrasos burocráticos en las fronteras y mejorar la previsibilidad de los plazos de entrega.
Un elemento importante de la agenda es la eliminación sistemática de las barreras no arancelarias, que a menudo limitan el comercio más que los aranceles. Durante las negociaciones a nivel gubernamental, se acordaron medidas para unificar las normas y armonizar los requisitos sanitarios, fitosanitarios y de cuarentena. La estandarización de la documentación y los protocolos de inspección creará las condiciones para agilizar el despacho de productos agrícolas y de la industria ligera, reduciendo así los costos operativos y logísticos para las empresas.
La infraestructura financiera es la columna vertebral del comercio
Un requisito fundamental para el crecimiento sostenible del volumen de negocios y la transición a formas más complejas de cooperación económica es el establecimiento de mecanismos de liquidación fiables. Durante mucho tiempo, la falta de canales interbancarios directos y la complejidad de las transacciones siguieron siendo limitaciones importantes para las empresas, obligándolas a recurrir a jurisdicciones de terceros países.
Un avance para abordar este problema sistémico será la apertura de una sucursal del Banco Nacional de Pakistán (NBP) en Uzbekistán. Según Alisher Duschanov, Consejero Comercial y Económico de la Embajada de Uzbekistán, está previsto que la sucursal esté plenamente operativa en 2026. La aparición de un actor financiero institucional de este nivel no solo legitimará y agilizará los pagos, sino que también creará una plataforma para la financiación comercial de las operaciones de exportación e importación.
Los preparativos para este paso se han llevado a cabo sistemáticamente. En abril de 2025, una delegación del Banco Central de Uzbekistán, junto con representantes de los principales bancos comerciales del país, visitó Karachi para negociar con el Banco Estatal de Pakistán (SBP) e instituciones financieras clave, como HBL, Meezan Bank y Bank Al-Habib. Las partes abordaron a fondo la apertura de cuentas corresponsales y la armonización de los procedimientos de control de cumplimiento. La integración de los sistemas bancarios permitirá a las pequeñas y medianas empresas minimizar los costos de transacción y los riesgos cambiarios, condición necesaria para alcanzar los volúmenes comerciales declarados.
Impulsores sectoriales: un camino hacia el procesamiento profundo
La agenda económica de la visita va más allá del comercio de materias primas, centrándose en la cooperación industrial y la creación de cadenas de valor. La industria textil es el eje central de este proceso. Uzbekistán, que está implementando una estrategia para profundizar el procesamiento de la fibra de algodón, se ha fijado el ambicioso objetivo de atraer 2000 millones de dólares en inversión extranjera al sector para modernizar las capacidades y ampliar el potencial exportador.
Las empresas pakistaníes, con su amplia experiencia en la fabricación de prendas de vestir y la comercialización global de productos textiles, son consideradas socios estratégicos. Durante las reuniones con representantes de la Asociación de Fábricas Textiles de Pakistán (APTMA), el embajador de Uzbekistán, Alisher Tukhtayev, destacó que la combinación de los recursos energéticos y las materias primas de bajo costo de Uzbekistán con las tecnologías de Pakistán permitiría la producción de bienes competitivos para los mercados de terceros países. Actualmente, 130 empresas mixtas con capital pakistaní operan en Uzbekistán.
El segundo sector estratégico es el farmacéutico. Dado que el volumen anual de importaciones farmacéuticas a Uzbekistán asciende a aproximadamente 3000 millones de dólares, la localización de la producción se está convirtiendo en una prioridad de la política estatal. Los inversores pakistaníes muestran un gran interés en establecer instalaciones de producción en zonas especializadas, como el innovador clúster farmacéutico científico e industrial Tashkent Pharma Park.
Ya se están implementando casos de éxito: Novugen Pharma ha iniciado su producción en el país, y durante recientes foros empresariales se firmaron memorandos de cooperación con Bio Labs y Caraway Pharmaceuticals. Los inversores reciben incentivos fiscales y exenciones de aranceles aduaneros para la importación de equipos y materias primas, lo que hace que la entrada al mercado uzbeko sea económicamente atractiva.
El potencial de cooperación también se extiende a otros sectores de alta tecnología. En la industria del cuero y el calzado, se están desarrollando proyectos para procesar materias primas de cuero y producir productos terminados de alto valor para la exportación. En el sector minero, se están llevando a cabo negociaciones para desarrollar yacimientos de cobre: una delegación pakistaní ya visitó el Complejo Minero y Metalúrgico de Almalyk (CMMA) para evaluar las perspectivas de una colaboración tecnológica. Además, las partes pretenden ampliar la cooperación en la producción de maquinaria agrícola y equipos eléctricos, utilizando las zonas industriales de ambos países como plataforma para acceder a los mercados de la CEI y el sur de Asia.
Cooperación agroindustrial: complementariedad y transferencia de tecnología
El sector agrícola demuestra una fuerte complementariedad entre Uzbekistán y Pakistán, lo que sienta las bases para un crecimiento comercial bilateral equilibrado. Pakistán se ha consolidado como uno de los principales mercados de exportación para las frutas y hortalizas uzbekas: según datos de enero de 2025, este país representó el 19,5 % de las exportaciones totales de frutas y hortalizas de Uzbekistán. La parte uzbeka pretende aumentar el suministro de productos frescos, legumbres y alimentos procesados, aprovechando el potencial de tránsito de la región.
Se están generando flujos comerciales recíprocos mediante la importación de alimentos de alta demanda, como frutas tropicales. En enero de 2026, en Islamabad, una delegación del Ministerio de Agricultura de Uzbekistán mantuvo una serie de negociaciones con líderes del sector privado pakistaní. En particular, se debatieron en detalle con la dirección de OFood las rutas logísticas y los volúmenes de entrega de mangos y mandarinas pakistaníes al mercado uzbeko. Simultáneamente, se están negociando con Sindhu United Links Exports (Pvt.) Ltd. el procesamiento y envasado de patatas y arroz "1121 Sella" para su posterior exportación a Uzbekistán y los países de la CEI. También se están ultimando los detalles del suministro de carne refrigerada conforme a las normas sanitarias, en colaboración con Fauji Meat Ltd.
La cooperación va más allá de las operaciones comerciales y abarca la ciencia y la innovación agrícolas. Durante la visita de la delegación uzbeka a Islamabad, se acordó la elaboración y firma de un Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Agricultura de la República de Uzbekistán y el Consejo de Investigación Agrícola de Pakistán (PARC). El documento busca sistematizar el trabajo conjunto en la producción de semillas, el mejoramiento genético y la introducción de tecnologías agrícolas avanzadas.
Ya se está negociando la colaboración científica y técnica en proyectos específicos. Con la empresa pakistaní Watercon, se están explorando aspectos de cooperación, como el cultivo de patatas de siembra mediante métodos aeropónicos e in vitro, la introducción de variedades de olivo resistentes a las heladas y la creación de infraestructura para el procesamiento de aceite. Un área aparte será el intercambio de experiencias en ganadería: las partes pretenden cooperar en la adaptación de razas caprinas de alto rendimiento (con una producción de leche de hasta 10 litros al día) a las condiciones climáticas de Uzbekistán.
De las intenciones a la integración sistémica
La próxima visita de Estado del presidente de Uzbekistán a Pakistán marca la culminación de la etapa de construcción de confianza política y la transición a una fase de riguroso pragmatismo económico. Un análisis de la agenda actual muestra que la diplomacia económica de Tashkent e Islamabad está cambiando su enfoque, pasando de las declaraciones formales a la creación de infraestructura fundamental, tanto física como financiera.
La columna vertebral estratégica de este proceso es el proyecto ferroviario transafgano. Su implementación, que ya se encuentra en la fase de estudio de viabilidad, es considerada por las partes no solo como una ruta de transporte, sino como un instrumento para la transformación geoeconómica de la región. La creación de un acceso ferroviario directo a los puertos de Karachi y Gwadar permitirá a Uzbekistán superar su situación de enclaustramiento, reduciendo considerablemente los costos de transporte y los plazos de entrega. Para Pakistán, este corredor abre el acceso a los mercados de Asia Central y la CEI, convirtiendo al país en un centro de tránsito clave de Eurasia.
La implementación práctica de un paquete de acuerdos, que abarca desde la ampliación del Acuerdo Comercial Preferencial (ACP) hasta el lanzamiento de proyectos industriales conjuntos en los sectores textil y farmacéutico, sentará las bases para la institucionalización de las relaciones. Un resultado político clave de este proceso será la creación del Consejo Supremo de Asociación Estratégica, cuya primera reunión está prevista para 2026. Este nuevo formato de colaboración, formalizado en protocolos de alto nivel, permitirá que el diálogo bilateral se base en una coordinación sistemática, garantizando el seguimiento de la implementación de los acuerdos y una respuesta rápida a los cambios en el entorno global.
De este modo, la cooperación entre Uzbekistán y Pakistán se está transformando en un modelo sostenible de asociación regional, donde los beneficios económicos se ven reforzados por el desarrollo de la infraestructura y la voluntad política de los líderes de ambos países.
Abduaziz Jidirov, UzA