En 2025, se prevé que las inversiones globales en el sector energético alcancen un récord de 3,3 billones de dólares, con más de 2,2 billones asignados a energías renovables.
Así lo afirma el informe “Inversión Energética Mundial 2025”, publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El informe sirve como referencia global para el seguimiento de los flujos de inversión en el sector energético. En este contexto, los esfuerzos de Uzbekistán por establecer un equilibrio energético sostenible, incluido el desarrollo de la energía nuclear, resultan especialmente oportunos.
El informe señala que las tecnologías de energía limpia atraen el doble de inversión que las fuentes de energía tradicionales. Las inversiones en energía nuclear han aumentado un 50 % en los últimos cinco años y se prevé que alcancen casi los 75 000 millones de dólares en 2025. Este cambio global forma parte de la transición hacia la generación de energía baja en carbono, que incluye fuentes de energía renovables, sistemas de almacenamiento de energía y soluciones de eficiencia energética. Según la AIE, los sectores que más inversión atraen son la energía solar (450 000 millones de dólares) y los sistemas de almacenamiento de baterías (65 000 millones de dólares).
Inversión insuficiente en redes eléctricas
El informe destaca que la inversión insuficiente en redes eléctricas sigue siendo un problema grave. Las inversiones anuales de casi 400 000 millones de dólares son insuficientes para impulsar el desarrollo acorde con el ritmo creciente de generación y electrificación eléctrica. Para principios de la década de 2030, la inversión en redes eléctricas deberá igualar el nivel de inversión en generación eléctrica. Esto se considera un factor crucial para garantizar la estabilidad de los sistemas de suministro energético.
Según los expertos de la AIE, una de las principales barreras que limitan la inversión en redes eléctricas son los obstáculos burocráticos en el proceso de permisos y la escasez de suministro de transformadores y equipos de cableado.
“En un entorno de inestabilidad geopolítica y económica, la seguridad energética se está convirtiendo en un motor clave del crecimiento de la inversión”, afirmó Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía. Los países y las empresas buscan protegerse de diversos riesgos. China se ha convertido en el mayor inversor en el sector energético, con una inversión cercana al gasto combinado de Estados Unidos y la Unión Europea.
La participación de China en la inversión global en energías limpias ha aumentado del 25 % a casi un tercio. Este logro ha sido posible gracias a inversiones a gran escala en energía solar, eólica, hidroeléctrica y nuclear, así como en tecnologías de baterías y vehículos eléctricos.
Uzbekistán elige un futuro verde
Los planes energéticos de Uzbekistán se consideran un paso oportuno y estratégico.
En mayo, Tashkent albergó una Conferencia Internacional de Energía. Uno de los participantes, Boris Dulkin, director de la Línea de Productos Energéticos de la Corporación Estatal de Energía Atómica Rosatom, enfatizó que garantizar un equilibrio energético sostenible requiere soluciones integrales que integren tecnologías probadas como la nuclear, la eólica, la solar y la hidroeléctrica. En este sentido, Uzbekistán avanza constantemente hacia una matriz energética sostenible mediante el desarrollo conjunto de la energía solar, eólica y nuclear.
“Nos complace ver que un número creciente de países expresa interés en la energía nuclear y considera incluirla en sus planes nacionales de desarrollo energético”, declaró el Sr. Dulkin. “Nos gustaría destacar los importantes pasos que está dando Uzbekistán para diversificar su balance energético mediante el desarrollo de la energía nuclear. Esto incluye la decisión estratégica del año pasado de implementar un proyecto de pequeños reactores modulares que comprende seis bloques de energía. De acuerdo con la estrategia energética vigente del país, se espera que la proporción de generación verde, incluida la energía nuclear, aumente al 50 % para 2030. Para lograr este objetivo será necesario adoptar tecnologías energéticas modernas y desarrollar infraestructuras”.
A través de sus recientes iniciativas y alianzas, Uzbekistán está marcando su camino en la transición energética global. Hoy en día, más del 10 % de la matriz energética mundial se genera mediante energía nuclear. Uzbekistán se encuentra entre los países que impulsan la demanda en este sector y ofrecen un modelo práctico para el desarrollo sostenible.
Nasiba Ziyodullayeva, UzA