El presidente Shavkat Mirziyoyev revisó el proyecto de un nuevo aeropuerto internacional en la región de Tashkent y participó en la ceremonia de colocación de la primera piedra que marcó el inicio de la construcción de este complejo a gran escala.
A medida que Tashkent continúa su constante desarrollo y transformación hacia una metrópolis moderna, un número cada vez mayor de turistas, empresarios, inversores y representantes gubernamentales de diversas partes del mundo visitan el país. Desde que Uzbekistán abrió sus puertas al mundo, el número de turistas extranjeros ha aumentado de 3 millones a 10 millones, y se espera que para 2030 esta cifra alcance los 15 millones.

El restablecimiento de las buenas relaciones de vecindad y la apertura de fronteras han creado condiciones favorables para la libre circulación en toda la región.
El nuevo Tashkent, actualmente en construcción por iniciativa del Jefe de Estado, también se convertirá en uno de los centros más vibrantes del país gracias a su conveniente ubicación, atractivo para la inversión y cómodas condiciones de vida.

En este contexto, todas las áreas de la infraestructura de transporte del país se están desarrollando de forma constante, con especial atención a la creación de un nuevo ecosistema dentro de la industria aeronáutica.
En particular, se está llevando a cabo la reconstrucción de siete aeropuertos internacionales en diversas regiones del país, de acuerdo con los estándares modernos.
Al mismo tiempo, se han construido nuevos aeropuertos en Muynak, Kokand, Zaamin, Shajrisabz, Sariasiya y Soj, elevando el número total de aeropuertos del país a dieciocho.
Y lo más importante, se ha establecido un entorno competitivo en el sector. Como resultado, han surgido 15 nuevas aerolíneas y la flota de aviones ha crecido de 26 a 105.

En la actualidad, 51 aerolíneas de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Corea del Sur, China, India, Malasia, Turquía, Rusia, Polonia y otros países operan vuelos regulares a Uzbekistán. En su discurso, el Presidente enfatizó que el desarrollo de la infraestructura de transporte y la modernización de las comunicaciones aéreas seguirán siendo una de las principales prioridades del país.

Durante los próximos cinco años, el número de aeronaves de la flota nacional aumentará a 180, el número de rutas a 230 y el volumen total de vuelos nacionales e internacionales alcanzará los 200.000 al año.
Se seguirán implementando de forma constante medidas para seguir desarrollando la infraestructura aeroportuaria mediante asociaciones público-privadas.
"En última instancia, nuestro objetivo es convertir a Uzbekistán en un importante centro de aviación que conecte Oriente y Occidente, Norte y Sur", enfatizó Shavkat Mirziyoyev.

La construcción del nuevo aeropuerto internacional sentará una base sólida para lograr este objetivo.
Según análisis, en los últimos ocho años, el tráfico de pasajeros a la capital se ha triplicado, alcanzando los 9 millones de personas al año, y se espera que para 2040 supere los 24 millones. Sin embargo, el aeropuerto actual, diseñado para atender a 11 millones de pasajeros al año y ubicado dentro de los límites de la ciudad, no puede ampliarse.
Por lo tanto, teniendo en cuenta las recomendaciones de destacados expertos internacionales y la opinión pública, se decidió construir un nuevo aeropuerto internacional en una superficie de 1300 hectáreas en los distritos de Urtachirchik y Kuyichirchik.
El proyecto, implementado en colaboración con un consorcio internacional de empresas, Vision Invest (Arabia Saudita), Sojitz (Japón) e Incheon (Corea del Sur), se llevará a cabo en cuatro etapas. En la primera etapa, con una inversión de 2500 millones de dólares, se construirá un complejo de terminales aéreas y un aeródromo. Una vez finalizado, el aeropuerto tendrá capacidad para atender hasta 20 millones de pasajeros y 129 000 toneladas de carga al año, con un máximo de 30 despegues y aterrizajes por hora, 14 pasarelas de embarque y capacidad para 62 aeronaves simultáneamente.

El nuevo aeropuerto cumplirá plenamente con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en términos de calidad del servicio, seguridad de vuelo y normativa técnica.
Las nuevas instalaciones estarán equipadas con los sistemas aeronáuticos y meteorológicos más avanzados, lo que permitirá a las aeronaves aterrizar y despegar en cualquier condición meteorológica.
Se ha prestado especial atención a los estándares medioambientales: el nuevo aeropuerto se convertirá en el primero de la región en cumplir plenamente con los principios de construcción ecológica. La terminal contará con una zona franca con una superficie de 46.000 metros cuadrados.

La construcción del aeropuerto también formará parte del desarrollo de un centro de transporte multimodal.
El nuevo complejo estará conectado directamente con las autopistas Tashkent-Samarcanda, Tashkent-Andizhán y Tashkent-Bustonlik. Además, se construirá una moderna estación de tren en las cercanías, que permitirá la operación de trenes de alta velocidad, y se establecerá un servicio de transporte entre los centros de Tashkent y Nueva Tashkent.
Lo más importante es que el nuevo aeropuerto se convertirá no solo en un centro de transporte, sino también en un centro económico. Se espera que el proyecto genere más de 27 mil millones de dólares en ingresos para el país, contribuya al desarrollo del sector servicios, la industria y el turismo, y cree miles de nuevos empleos.


El presidente Shavkat Mirziyoyev expresó su agradecimiento a los socios internacionales, representantes de instituciones financieras y empresas turísticas que asistieron al evento. También expresó su firme confianza en los ingenieros y constructores que participaron en la ejecución del proyecto.
El Jefe de Estado colocó una cápsula en los cimientos del nuevo Aeropuerto Internacional de Tashkent, marcando oficialmente el inicio de su construcción.
UzA