La cooperación entre la República de Uzbekistán y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha alcanzado un nuevo nivel en los últimos años, convirtiéndose en una dirección estratégica de la política estatal. La educación es el pilar de esta alianza, como base para la innovación, el desarrollo sostenible y la formación de capital humano capaz de afrontar los retos del siglo XXI.
La historia de la relación de Uzbekistán con la UNESCO comenzó poco después de que el país lograra su independencia. En 1993, Uzbekistán se convirtió en miembro pleno de la organización y, en 1996, se inauguró una oficina de la UNESCO en Taskent. Este hito marcó una etapa importante en el fortalecimiento de los lazos humanitarios y la ampliación de la cooperación programática. La misión principal de la oficina es brindar apoyo técnico y especializado en educación, ciencia, cultura y comunicación. Uzbekistán siempre ha apoyado activamente las iniciativas de la UNESCO y ha sido elegido dos veces para el Consejo Ejecutivo de la organización (1997-2001 y 2009-2013), lo que subraya el reconocimiento internacional del país por sus contribuciones a la cooperación global.
Desde 2018, la cooperación entre Uzbekistán y la UNESCO se ha intensificado significativamente. El volumen de proyectos conjuntos solo en educación ha superado los 13 millones de dólares. En 2022, ambas partes firmaron un programa de cooperación de cuatro años (2022-2026) que abarca áreas clave como la inclusión, la digitalización, la mejora de la calidad de la educación y la preparación de la juventud para la vida y el trabajo en la era del desarrollo sostenible. Este documento refleja una nueva filosofía de colaboración, en la que Uzbekistán no se considera un receptor de ayuda, sino un socio en desarrollo dinámico que implementa activamente prácticas avanzadas.
En los últimos años, el país ha experimentado cambios notables en su sistema educativo. La proporción de niños matriculados en educación preescolar ha aumentado del 27 % al 70 %, mientras que el acceso a la educación superior ha pasado del 8 % al 38 %. Estas cifras demuestran las transformaciones a gran escala que buscan garantizar el acceso universal al conocimiento. Al mismo tiempo, la UNESCO subraya que los logros cuantitativos deben ir acompañados de mejoras cualitativas, lo cual se está convirtiendo en la principal prioridad en la nueva fase de las reformas.
Una de las áreas centrales de cooperación ha sido el desarrollo del aprendizaje digital. En el marco del proyecto conjunto «Empoderamiento de la Educación en Uzbekistán» para el período 2024-2027, se están implementando medidas para digitalizar las escuelas y mejorar las competencias profesionales del profesorado. Se presta especial atención a eliminar la desigualdad digital entre regiones y a crear igualdad de oportunidades para todo el alumnado. En 2025, se celebraron en Uzbekistán talleres nacionales sobre el desarrollo de competencias digitales para el profesorado de la educación técnica y profesional, lo que permitió adaptar los planes de estudio a las exigencias de la economía digital.
Otro eje importante de la cooperación es la mejora de la formación docente. El Ministerio de Educación Preescolar y Escolar de la República de Uzbekistán y la UNESCO firmaron un nuevo acuerdo para lanzar una importante iniciativa de transformación de la formación docente en el marco del Proyecto SMART-ED, componente clave de los esfuerzos por mejorar la calidad y la eficiencia de la educación secundaria general. La inversión total asciende a 6,5 millones de dólares y el proyecto tiene una duración prevista de cuatro años. La iniciativa busca establecer un sistema moderno de desarrollo profesional continuo para docentes y administradores educativos, creando un mecanismo sostenible para mejorar la calidad de la educación a nivel nacional.
Paralelamente, la UNESCO está implementando la Metodología de Evaluación de la Preparación (MER) para el estudio de la Inteligencia Artificial. Su objetivo es evaluar la preparación de Uzbekistán para integrar la inteligencia artificial (IA) en la educación, la ciencia y la administración pública. Esta investigación contribuirá al desarrollo de enfoques nacionales para el uso seguro y ético de la IA en la educación, incluyendo el análisis de la infraestructura digital, las competencias docentes y el marco regulatorio.
La UNESCO también brinda apoyo en materia de educación para el desarrollo sostenible, con énfasis en el fomento de la responsabilidad ambiental y social. Los planes de estudio se están actualizando para incluir temas como la responsabilidad ambiental, el uso sostenible de los recursos, la igualdad de género y la participación ciudadana. Uno de los proyectos busca integrar los principios del desarrollo sostenible en la educación escolar, convirtiendo el aprendizaje en una herramienta para construir una cultura de sostenibilidad y un comportamiento consciente.
La educación moderna no solo debe proporcionar conocimientos, sino también preparar a las personas para la vida en un mundo en constante cambio. La UNESCO está apoyando a Uzbekistán en el desarrollo de su sistema de gestión educativa mediante la introducción de herramientas de monitoreo y análisis de datos. Uzbekistán se ha convertido en el primer país de Asia Central en implementar EMIS PATT, una herramienta de la UNESCO para evaluar la eficacia de los procesos de gestión educativa. Dentro de esta iniciativa, se está llevando a cabo un análisis exhaustivo para evaluar las capacidades, limitaciones y eficiencia del Sistema Nacional de Información para la Gestión Educativa (EMIS), con el fin de modernizarlo y adaptarlo a los estándares digitales. Según expertos de la UNESCO, el nivel de desarrollo del sistema de información educativa de Uzbekistán es significativamente superior al de los países donde esta herramienta se aplicó previamente, particularmente en naciones de África y el Pacífico.
A pesar de los importantes logros, aún persisten desafíos. Los principales problemas se relacionan con la calidad de la enseñanza, la formación metodológica del profesorado y las limitaciones de infraestructura. Es fundamental garantizar la sostenibilidad de las reformas para que los resultados del proyecto no sean temporales. Igualmente importante es adaptar el contenido educativo a las nuevas realidades económicas, formando especialistas con alta demanda en innovación y tecnología. La colaboración con la UNESCO ayuda a Uzbekistán a abordar estas tareas de forma sistemática. La experiencia internacional y el apoyo a proyectos permiten diseñar políticas educativas basadas en las mejores prácticas mundiales, teniendo en cuenta las particularidades nacionales. Gradualmente, está surgiendo un ecosistema educativo integral, orientado a la innovación, el desarrollo digital y el progreso sostenible.
De cara al futuro, Uzbekistán tiene todas las oportunidades para convertirse en un líder regional en educación de nueva generación: flexible, digital e inclusiva. Mediante la implementación de programas conjuntos, el país está fortaleciendo su capital humano, sentando las bases para una economía impulsada por la innovación y mejorando su posición internacional.
La cooperación con la UNESCO demuestra que invertir en conocimiento es invertir en el futuro. Al aunar esfuerzos, Uzbekistán y la UNESCO están creando las condiciones para que la educación se convierta no solo en un derecho humano fundamental, sino también en un motor de progreso, innovación y sostenibilidad social.
Aziza Alimova, UzA