La seguridad alimentaria se está convirtiendo en uno de los problemas más acuciantes del mundo.
Debido a la inflación, el cambio climático y los conflictos geopolíticos, una gran parte de la población no tiene acceso a una nutrición adecuada. Diversos aspectos de la crisis alimentaria mundial, incluidos el aumento de los precios y la escasez de recursos, están exacerbando las preocupaciones existentes.
La creciente tasa de inflación en todo el mundo conduce a un fuerte aumento de los precios de los alimentos. Esto tiene un impacto negativo no solo en el nivel de vida de las personas, sino también en la estabilidad económica de los países. Según el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, más de 828 millones de personas están desnutridas, y la situación es difícil en África y el sudeste asiático.
Impacto del cambio climático y los conflictos geopolíticos
La seguridad alimentaria es un factor esencial directamente relacionado con el cambio climático. El cambio climático global tiene un impacto negativo en la agricultura. La sequía, la escasez de agua y las condiciones climáticas extremas reducen el rendimiento de los cultivos y causan interrupciones en el suministro.
En los países especializados en agricultura, la disminución de los rendimientos de los cultivos provoca un aumento de los precios, lo que debilita la cadena alimentaria mundial.
Una de las principales causas de la crisis alimentaria sigue siendo la existencia de conflictos geopolíticos. Las guerras prolongadas y la inestabilidad política complican la producción, la exportación y la importación. Las barreras comerciales internacionales y las interrupciones de la cadena de suministro plantean una grave amenaza a la estabilidad del mercado alimentario mundial.
Esfuerzos internacionales para garantizar la seguridad alimentaria
Las organizaciones internacionales desempeñan un papel esencial para garantizar la seguridad alimentaria mundial. El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, ganador del Premio Nobel, ayuda a eliminar la escasez de alimentos en casi 80 países. En 2021, se brindó asistencia a casi 128 millones de personas.
El Banco Mundial invierte en agricultura para aumentar la producción de alimentos, mejorar las condiciones de vida rurales e introducir innovaciones tecnológicas para adaptarse al cambio climático. Los países en desarrollo han recibido 1.500 millones de dólares en el marco del Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria, lanzado en 2020. Además, la FAO implementa proyectos para desarrollar una agricultura sostenible a nivel mundial, reducir la pobreza y combatir la escasez de alimentos. Según la organización, para eliminar el hambre en todo el mundo en 2030, se deben invertir anualmente 180 mil millones de dólares en la agricultura.
Las organizaciones internacionales también dan prioridad a la introducción de nuevas tecnologías, con el objetivo de aumentar la productividad mediante la digitalización de la industria y ampliar el uso de tecnologías agrícolas inteligentes. Se están introduciendo sistemas satelitales para el monitoreo de cultivos y la detección de sequías. Esto ayuda a gestionar los recursos de producción y mantener la estabilidad del suministro.
Reformas en la agricultura de Uzbekistán
La seguridad alimentaria también es una cuestión estratégica importante para Uzbekistán. En los últimos años, se han implementado importantes reformas. En particular, en el marco de la Estrategia para el desarrollo de la agricultura para 2020-2030, se han desarrollado programas destinados a crear un suministro estable de alimentos y regular los precios. Se han asignado 25 billones de sums para proyectos relevantes. Se presta especial atención a las innovaciones tecnológicas y al uso eficiente de los recursos.
Por iniciativa del presidente Shavkat Mirziyoyev, se ha abolido la política de gestión única del algodón y la gestión eficiente de la tierra y el cultivo de cultivos productivos se han convertido en una prioridad.
Para mejorar el sistema de almacenamiento y distribución de los productos alimenticios, se ha puesto en marcha un proyecto de instalación de 9.000 frigoríficos, introducción de tecnologías de ahorro de agua y utilización de un sistema de riego por goteo en 500.000 hectáreas.
Para el almacenamiento y la exportación de los productos se hacen cada vez más necesarios los centros agrologísticos, cuyo número aumentó a 20 el año pasado. Se han regulado las cuestiones de importación y exportación y se ha reforzado el control estatal especial para garantizar la estabilidad de los precios de los alimentos. Todos estos cambios son pasos importantes para reforzar la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible de la agricultura. En el país se están llevando a cabo reformas.
El uso de nuevas tecnologías y métodos agrícolas respetuosos con el medio ambiente influye en la sostenibilidad del sistema de producción. Sigue siendo urgente reforzar la cooperación mundial, estabilizar los mercados internacionales y controlar los precios de los alimentos mediante el fortalecimiento de las cadenas comerciales. En este sentido, la colaboración mundial y el intercambio regular de experiencias desempeñan un papel importante.
Azizbek Najanov, UzA