El 13 de mayo, el presidente Shavkat Mirziyoyev revisó una presentación de propuestas para fortalecer las medidas de seguridad sísmica.
Se están llevando a cabo proyectos de construcción a gran escala en todo el país. Desde 2017, se han construido 11.410 edificios de apartamentos, lo que ha contribuido a resolver los problemas de vivienda y a mejorar las condiciones de vida de la población.
La sismología, una de las áreas más críticas de la construcción, también se encuentra en pleno desarrollo. Se presta especial atención a la cooperación con centros científicos internacionales y a la introducción de tecnologías innovadoras. Además, Uzbekistán lidera diversas áreas de cooperación internacional en este campo.

Como es bien sabido, el 29 de abril de 1966 un devastador terremoto azotó Tashkent. En este sentido, el presidente de Uzbekistán impulsó la creación de un Día de la Memoria y la Solidaridad para honrar la memoria de las víctimas del terremoto y destacar la importancia de la cooperación internacional en este ámbito. En reconocimiento a esta iniciativa, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó recientemente una resolución que declara el 29 de abril como Día Internacional en Memoria de las Víctimas de Terremotos.
Para cumplir con los estándares internacionales en este campo, el Jefe de Estado enfatizó la necesidad de prestar mayor atención a la calidad de las nuevas construcciones. En este contexto, se están tomando medidas para mejorar la resistencia sísmica de los edificios de apartamentos y garantizar la seguridad de la población durante la actividad sísmica.
En particular, se han realizado estudios in situ con la participación de especialistas de institutos estatales de diseño. Con base en los resultados de estos estudios y el análisis de las condiciones sísmicas en diferentes regiones, se han elaborado propuestas para mejorar el sistema nacional de seguridad sísmica.

Se introducirá una nueva práctica para las evaluaciones de edificios con la participación de expertos internacionales. Se ampliará el intercambio de experiencias en la construcción de edificios residenciales resistentes a terremotos y otros desastres naturales. Además, se planean inspecciones instrumentales y técnicas de edificios para identificar y corregir deficiencias estructurales.
Con base en los resultados de estos esfuerzos y considerando la experiencia internacional, se modificarán los documentos regulatorios relativos a la evaluación del riesgo sísmico, el impacto y la evaluación de amenazas.
El Presidente enfatizó que la calidad y la seguridad en la construcción deben seguir siendo prioridades absolutas y dio instrucciones para impulsar la investigación científica en este campo e implementar enfoques modernos en toda la industria.

UzA