El Jefe de Estado fue informado sobre las medidas adoptadas para fortalecer el entorno social y desarrollar la educación religiosa.
Uzbekistán es un estado de derecho, social y laico. La Constitución garantiza la libertad de conciencia de todos los ciudadanos. Gracias a ello, en el país reina la armonía interétnica y una atmósfera de tolerancia religiosa. Los representantes de todas las confesiones celebran libremente los ritos religiosos.
En los últimos cinco años se aprobaron tres leyes, cuatro decretos presidenciales y muchas resoluciones en el ámbito religioso y educativo. En la reunión se destacó que su aplicación responde a los intereses de los representantes de las comunidades religiosas.
En particular, se han creado condiciones cómodas para los musulmanes de Uzbekistán: se han construido más de 100 nuevas mezquitas y se han renovado 555. Se ha introducido un procedimiento para la asignación de terrenos para la construcción de edificios de organizaciones religiosas.
Se ha duplicado la cuota para la peregrinación al Hajj. En los últimos siete años, más de 60 mil ciudadanos han realizado la peregrinación. La organización de la Umrah se ha regulado y se ha ajustado a la ley.
Se presta la atención especial a las cuestiones de cualificación y educación. Por iniciativa del Presidente se han creado los centros internacionales Imam Bukhari, Imam Termizi e Imam Moturidi, así como la Academia Islámica Internacional de Uzbekistán, que se han convertido en una plataforma para la investigación científica. En el Instituto Islámico de Tashkent, la Madraza Superior Mir Arab, la Escuela de Estudios del Hadith y la institución de educación especializada Imam Termizi se forman especialistas cualificados. Más de 30 mil ciudadanos han completado cursos de estudio del Corán y el Tajweed.

La mejora de los cementerios también se ha convertido en una prioridad. En los últimos años se han restaurado los complejos conmemorativos de Abu Isa Termizi, Abu Muin Nasafi, Sultan Uwais Karani y Suzuk-ota. Continúan los trabajos en el Complejo Conmemorativo Imam Bukhari y en el Centro de Civilización Islámica. La Fundación de beneficencia Waqf ha reparado y mejorado 90 lugares de peregrinación.
Las relaciones internacionales se están desarrollando activamente para difundir la educación islámica y el intercambio de experiencias. Este año, Uzbekistán fue sede de conferencias científicas y prácticas internacionales sobre “El Islam, la religión del bien y la paz”, “El legado científico del Imán Termizi en la civilización islámica” y la Semana de la Tolerancia.

Al mismo tiempo, las crecientes amenazas en el ciberespacio plantean un serio desafío. Las ideas radicales se están difundiendo a través de plataformas de Internet que no reconocen fronteras ni leyes, lo que lleva a la participación de grupos vulnerables, incluidos los jóvenes, en las actividades de grupos ilegales. Es necesario que toda la sociedad esté alerta y que los eruditos religiosos y los ancianos muestren el camino correcto.
La creación de los Consejos de Ancianos y Padres en los mahallas, basados en la experiencia de Kokand y Marguilán, desempeña un papel vital en este proceso. Un paso importante para mejorar la situación social fue también la iniciativa de los peregrinos de Uzbekistán “Seamos servidores fieles del nuevo Uzbekistán y predicadores de los valores espirituales”.
En el encuentro se hizo hincapié en la necesidad de continuar con estas buenas iniciativas, fortalecer el ambiente espiritual en los mahallas y atraer a los jóvenes a la educación y al trabajo. Se encargó a los responsables que adaptaran a la sociedad a los necesitados de protección social y les garantizaran un empleo. Se prestará especial atención al mantenimiento de la tolerancia religiosa y la armonía interétnica en el país.

UzA