El 25 de marzo del año pasado, el presidente Shavkat Mirziyoyev inauguró la construcción de nuevas centrales eléctricas en la región de Namangán. Hoy se ha puesto en marcha la primera etapa de la Cascada Hidroeléctrica de Narin.
Durante su visita a la región, el Jefe de Estado revisó la nueva instalación energética.

El desarrollo de las energías renovables se ha definido como una dirección estratégica para garantizar la sostenibilidad de la economía nacional. En los últimos años, se han puesto en marcha más de diez centrales solares y eólicas, así como centrales hidroeléctricas con una capacidad total de 450 megavatios, en las regiones de Bujará, Dizzaj, Kashkadaryá, Navoí, Samarcanda y Surjandaryá.

Actualmente, la sociedad anónima Uzbekhydroenergo está implementando un proyecto para construir una cascada de seis centrales hidroeléctricas en el río Narin, con un costo total superior a los 428 millones de dólares y una capacidad combinada de 228 megavatios. La primera etapa, la Central Hidroeléctrica 1 (HPP-1), ya se ha puesto en marcha. Cabe destacar que se construyó íntegramente con materiales y equipos nacionales, lo que la convierte en la primera central hidroeléctrica nacional del país.
La HPP-1 está diseñada para generar 171 millones de kilovatios-hora de electricidad al año y crear 130 nuevos empleos. La implementación del proyecto suministrará electricidad a 430.000 hogares y ahorrará 290 millones de metros cúbicos de gas al año, lo que equivale a casi 300.000 millones de chelines uzbekos. Por lo tanto, la Cascada de Narin no solo tiene una importancia energética, sino también social y económica significativa.

Por primera vez en la historia de la industria hidroeléctrica de Uzbekistán, se han introducido unidades hidroeléctricas de cápsula horizontal. Caracterizadas por su alta eficiencia, incluso con baja presión de agua, marcan un nuevo capítulo en el desarrollo de la energía hidroeléctrica nacional.
La central ha sido equipada con un aliviadero, así como con edificios administrativos y de servicios, y un centro de despacho. Para proteger el medio ambiente y mejorar la zona, se han plantado 6.000 árboles ornamentales y se prevé plantar otros 7.000 árboles frutales en primavera.

De esta forma, la instalación también se convertirá en un centro de ecoturismo.
En general, la Cascada Hidroeléctrica de Naryn es un proyecto estratégico que busca desarrollar una economía verde y mejorar el bienestar de la población. La segunda y la tercera centrales están programadas para su puesta en marcha en 2026, y las restantes para 2027. Cada una de ellas tendrá una capacidad de 38 megavatios y generará nuevos empleos.

Estos proyectos energéticos a gran escala son cruciales para proporcionar a la población un suministro eléctrico estable, garantizar el funcionamiento ininterrumpido de los sectores industriales y aumentar la eficiencia económica.

UzA