En la Academia de Administración Pública, bajo la presidencia de la República de Uzbekistán, se celebró una mesa redonda internacional sobre “El camino hacia la prosperidad: lecciones de China en materia de desarrollo económico y reducción de la pobreza en Uzbekistán”.
Al evento asistieron los dirigentes de la Academia, profesores y docentes, científicos, funcionarios de ministerios y agencias y representantes de los medios de comunicación.
El rector de la Academia, Adham Bekmuradov, señaló que los profesores y profesores de la institución estudian constantemente la experiencia china en materia de desarrollo económico y reducción de la pobreza. En este sentido, el país es uno de los líderes del mundo.
Uzbekistán también ha logrado avances significativos en la reducción de la pobreza en los últimos años. Según el Banco Mundial, de 2001 a 2018, el porcentaje de la población que vive por debajo del umbral de pobreza cayó del 27,5 al 11,4, lo que indica el compromiso del gobierno para mejorar la situación económica del país.
Por iniciativa del Presidente, se ha realizado un enorme trabajo para mejorar la vida de las personas. La situación requiere estudiar la experiencia de los países extranjeros y elegir e implementar opciones alternativas.
Un representante de la Universidad Normal de Beijing proporcionó información detallada a los participantes del evento sobre “La política de desarrollo económico y reducción de la pobreza de China: lecciones, problemas y perspectivas”. El gobierno chino ha desarrollado muchos programas destinados a sacar a la gente de la pobreza.

China logró esto construyendo carreteras, líneas eléctricas y comunicaciones modernas, cubriendo las regiones más remotas del país y mejorando las conexiones de transporte. Millones de personas fueron reasentadas desde zonas desfavorecidas, se asignaron subsidios, se crearon nuevos empleos en las zonas rurales y se abrió el camino a los negocios.
Un gran avance en el sector agrícola de China fue una forma de organización laboral llamada contratación familiar. También se abrieron cursos especiales de capacitación y reciclaje para que los agricultores participaran en actividades agrícolas y comerciales modernas, y se construyeron escuelas equipadas con tecnologías modernas en zonas pobres para capacitar a los jóvenes.
El tamaño de los distintos pagos estaba determinado por las condiciones de vida de las regiones, que sustentaban en gran medida a la población.
Norgul Abduraimova, UzA