En vísperas del Diálogo de Termiz, programado para los días 19-21 de mayo, el equipo editorial de UzA discutió aspectos clave de la cooperación interregional con Sanat Kushkumbayev, Investigador Principal del Departamento de Seguridad Internacional del Instituto de Estudios Estratégicos de Kazajistán, bajo la presidencia de la República de Kazajistán.
– Sr. Kushkumbayev, en su opinión, ¿cuál es la relevancia del Diálogo de Termiz? ¿Qué importancia tiene este evento en la situación geopolítica y económica actual?
– El Diálogo de Termiz es una iniciativa oportuna y estratégicamente importante que refleja la aspiración de los países de Asia Central y Meridional de profundizar el entendimiento mutuo y una colaboración constructiva. Estas plataformas son particularmente necesarias en una era de inestabilidad global y falta de confianza entre las naciones. La relevancia de este diálogo radica en la necesidad de desarrollar enfoques conjuntos para garantizar el desarrollo sostenible, la seguridad y la integración económica. Como encrucijada histórica de civilizaciones, Termiz se está convirtiendo una vez más en un símbolo de esfuerzos conjuntos por un futuro compartido.
– La cooperación y la conectividad regionales son cruciales en una era de inestabilidad global. ¿Cómo evaluaría la importancia de fortalecer la interacción entre Asia Central y del Sur en el contexto de la resiliencia y la seguridad?
– Consolidar a la cooperación entre Asia Central y del Sur no es solo un problema de la agenda regional, sino una contribución a la estabilidad global. Los desafíos actuales, ya sea el cambio climático, la delincuencia transnacional o la turbulencia económica, exigen una respuesta colectiva. Un mayor vínculo entre estas dos macrorregiones abre nuevos horizontes para el comercio, la inversión, el intercambio cultural y la cooperación humanitaria. Este es un camino hacia la construcción de un espacio de confianza, donde los intereses de las naciones sientan las bases de una colaboración sostenible.
– Asia Central muestra tendencias de consolidación y un compromiso con la cooperación interestatal constructiva. ¿Pueden estos avances regionales positivos servir de base para estrechar los lazos con los países del sur de Asia?
– Por supuesto. Asia Central está demostrando madurez en la consolidación regional, lo que crea un entorno favorable para ampliar la cooperación interregional. La disposición de los países de la región a dialogar, buscar soluciones mutuamente beneficiosas y fortalecer las buenas relaciones vecinales ofrece un contexto positivo para profundizar los lazos con el sur de Asia. Estas tendencias podrían impulsar la implementación de proyectos de infraestructura, energía y humanitarios a gran escala que contribuyan al desarrollo sostenible de todo el continente asiático.
– Por iniciativa del presidente Shavkat Mirziyoyev, se celebró una conferencia internacional de alto nivel en Tashkent en 2021, seguida de la adopción de la correspondiente resolución de la Asamblea General de la ONU en 2022. ¿Cómo evalúa el papel de Uzbekistán en la promoción de la agenda interregional y las perspectivas de seguir ampliando los lazos entre Asia Central y del Sur?
La conferencia internacional de alto nivel “Asia Central y Meridional: Conectividad Regional. Desafíos y Oportunidades”, celebrada en julio de 2021 por iniciativa del presidente Shavkat Mirziyoyev, junto con la resolución especial de la Asamblea General de la ONU adoptada en 2022, fueron hitos en la configuración de una nueva arquitectura de cooperación entre ambas regiones. Estas iniciativas sentaron una sólida base conceptual para un diálogo sostenible, el fomento de la confianza y la colaboración práctica.
El papel de Uzbekistán en este proceso es fundamental. El país actúa como iniciador y facilitador del diálogo, ofreciendo plataformas eficaces para debatir e implementar proyectos conjuntos, como el Diálogo de Termez. Uzbekistán está comprometido con la apertura, el pragmatismo y la inclusión, lo que lo convierte en un centro natural para la cooperación regional.
– La cooperación económica se considera uno de los principales impulsores de la convergencia entre ambas regiones. ¿Cómo evalúa las perspectivas de la cooperación comercial y económica y qué medidas prácticas deberían adoptarse?
Asia Central y Meridional posee un potencial económico significativo, gran parte del cual permanece infrautilizado. A pesar de un PIB combinado cercano a los 5,5 billones de dólares, el volumen comercial entre las regiones ascendió a tan solo unos 5.000 millones de dólares en 2025. Esto pone de relieve las vastas oportunidades sin explotar y la necesidad de intensificar los esfuerzos para profundizar la cooperación económica.
Entre las áreas clave se encuentran el desarrollo de cadenas de producción de valor añadido, el establecimiento de zonas industriales conjuntas y centros logísticos, la simplificación de los procedimientos comerciales y la armonización de las normas técnicas y aduaneras. Estas medidas ayudarán a eliminar barreras y a mejorar la eficiencia del comercio transfronterizo.
– Considerando la implementación de proyectos a gran escala como CASA-1000, TAPI y el Corredor Transafgano, ¿qué oportunidades políticas y económicas presentan para fortalecer la colaboración interregional?
Estos proyectos sirven como instrumentos estratégicos para la transformación de toda la región. Su implementación contribuye a la diversificación de las rutas de exportación, la reducción de los costos logísticos, el crecimiento de la inversión y la creación de empleo. Y lo que es más importante, estas iniciativas ayudan a generar confianza entre los países y a establecer una arquitectura de seguridad regional estable.
Además, estos proyectos promueven la integración de los mercados, creando un espacio energético unificado y transformando la región en un centro de tránsito entre Oriente y Occidente. Esto crea condiciones favorables para una estrecha cooperación económica y política de beneficio mutuo.
– Considerando la posición geográfica de Afganistán, ¿cómo evalúa el papel del país para garantizar la conectividad sostenible entre Asia Central y Meridional?
Afganistán es un vínculo geográfico y logístico entre las regiones. Su estabilidad y desarrollo son condiciones cruciales para la plena realización de los proyectos de conectividad. Con voluntad política y esfuerzos coordinados de la comunidad internacional y los países de la región, basados en el respeto mutuo y el pragmatismo, Afganistán puede convertirse en un puente fiable, en lugar de una barrera, y desempeñar un papel importante en la configuración de una nueva arquitectura de cooperación.
– La ciudad de Termiz ha servido históricamente como puente entre las dos regiones. ¿Puede su patrimonio histórico y cultural servir de base para ampliar la cooperación interregional?
– Por supuesto. Termiz es una ciudad única donde antaño se cruzaron rutas comerciales, religiones y culturas. Su rico patrimonio histórico y cultural es un poderoso instrumento de poder blando. La ciudad fue cuna de destacados eruditos islámicos como Al-Hakim al-Termizi e Isa al-Termizi.
Esto representa una oportunidad para transformar Termiz en un centro interregional para el diálogo entre civilizaciones. El desarrollo del turismo cultural, la celebración de foros, los intercambios académicos y los festivales: todas estas iniciativas pueden fortalecer los lazos humanitarios y crear una plataforma duradera para una interacción significativa entre los pueblos de Asia Central y del Sur.
– Gracias por sus detalladas y perspicaces respuestas.