La República de Uzbekistán ha demostrado un progreso significativo en el escenario internacional, fortaleciendo su participación activa en las Naciones Unidas (ONU) y sus agencias especializadas.
En 2024, el país alcanzó varios hitos clave que resaltan su compromiso con los principios y estándares universales en materia de derechos humanos, desarrollo socioeconómico, trabajo y cooperación global.
Estos logros reflejan la implementación constante de reformas integrales para integrar al país en las instituciones internacionales y desarrollar soluciones a los desafíos globales apremiantes.
Uno de los logros más importantes de Uzbekistán fue la elección de su representante en el Comité de Derechos Humanos de la ONU (CDH) para el período 2025-2028. Este hito subraya la posición fortalecida del país dentro de los mecanismos internacionales de derechos humanos. El CDH, como órgano de tratados de gran prestigio, supervisa el cumplimiento por los Estados partes de sus obligaciones en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, al que Uzbekistán se adhirió en 1995. Este paso pone de relieve los avances en la garantía y protección de los derechos humanos y demuestra la disposición de Uzbekistán a participar activamente en la elaboración y el perfeccionamiento de las normas mundiales en este ámbito. La participación del representante del país en el CDH abre amplias oportunidades para intercambiar las mejores prácticas, mejorar la cooperación internacional y contribuir al desarrollo de enfoques justos y prácticos para la protección de los derechos humanos y las libertades a escala mundial.
Otro hito importante fue la elección de un especialista uzbeko como miembro adjunto del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el período 2024-2027. Este logro subraya el compromiso del país con el desarrollo de las relaciones laborales de conformidad con las normas internacionales. Durante las elecciones celebradas en Ginebra, Uzbekistán obtuvo 194 votos, superando significativamente el umbral mínimo requerido. Este resultado refleja el gran aprecio de los socios internacionales por los esfuerzos de Uzbekistán para crear condiciones de trabajo justas. La membresía en el Órgano Rector ofrece a Uzbekistán oportunidades para participar activamente en el desarrollo de iniciativas globales para promover el trabajo decente y las prácticas laborales sostenibles. También facilita el intercambio de mejores prácticas con otros países, fortaleciendo la cooperación internacional en las relaciones laborales.
La elección de la República de Uzbekistán para el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) para el período 2024-2027 marca un paso significativo en el fortalecimiento del papel internacional del país y el reconocimiento de sus esfuerzos en el escenario mundial. Cabe destacar que Uzbekistán recibió 185 votos a favor de su candidatura, superando con creces el umbral mínimo requerido. Este hito indica la confianza de la comunidad internacional en las reformas del país en materia de desarrollo socioeconómico, estabilidad y sostenibilidad. La membresía en el ECOSOC ofrece a Uzbekistán una oportunidad única de representar sus intereses y contribuir activamente a la formulación de políticas internacionales para abordar los desafíos globales más urgentes. Como miembro, Uzbekistán desempeñará un papel clave en el desarrollo de estrategias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que abarcan las dimensiones económica, social y ambiental. El país también obtendrá una plataforma para participar en los debates y decisiones sobre enfoques innovadores para el crecimiento económico sostenible, la justicia social y la protección del medio ambiente. Además, esta membresía le permite a Uzbekistán intercambiar experiencias y mejores prácticas para abordar cuestiones globales, como la reducción de la pobreza, la mitigación de la desigualdad y la lucha contra el cambio climático.
En 2024, Uzbekistán desempeñó un papel fundamental en la iniciativa y adopción de varias resoluciones importantes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, cada una de las cuales refleja el enfoque estratégico de la política exterior del país y ejerce un impacto sustancial en la cooperación regional e internacional. Una de esas iniciativas fue la resolución sobre la lucha contra el tráfico ilícito de drogas, adoptada el 4 de junio de 2024. Este documento destaca la necesidad de esfuerzos coordinados entre los países de Asia Central para contrarrestar eficazmente la propagación de las drogas, lo que está directamente relacionado con la garantía de la seguridad regional y el desarrollo sostenible. La resolución se basa en el marco conceptual de la Estrategia nacional de lucha contra la drogadicción y los delitos relacionados con las drogas en la República de Uzbekistán para 2024-2028, destacando un enfoque sistemático y a largo plazo para abordar el problema. En este contexto, la resolución también subraya la importancia de los esfuerzos conjuntos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), consolidando aún más la posición de Uzbekistán como participante activo en los mecanismos internacionales para abordar las amenazas globales.
Otra iniciativa importante fue la adopción de una resolución sobre la gestión sostenible de los bosques el 13 de agosto de 2024. Esta resolución destaca la necesidad de restaurar las tierras degradadas mediante la plantación de árboles a gran escala, desarrollar estrategias a largo plazo para el cuidado de los espacios verdes y fortalecer la cooperación internacional en materia de ecología. El proyecto, apoyado por 102 Estados miembros de la ONU, subraya su importancia para abordar los desafíos ambientales globales, incluida la lucha contra la desertificación y el cambio climático. En este contexto, Uzbekistán surge como defensor de las prácticas ecológicas sostenibles, ofreciendo medidas concretas para restaurar los recursos naturales y garantizar la conservación a largo plazo. La iniciativa destaca la importancia de un enfoque integral de la protección del medio ambiente, donde la colaboración internacional es vital para la implementación exitosa de esta agenda.
La resolución para declarar el 10 de junio como el Día Internacional del Diálogo entre Civilizaciones, propuesta por Uzbekistán en colaboración con China, desempeña un papel vital en el fomento del diálogo global y el entendimiento mutuo entre pueblos de diversas culturas. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la tolerancia en un mundo globalizado donde la diversidad cultural y las diferencias entre civilizaciones pueden ser fuentes de tensión y enriquecimiento mutuo. Reconociendo la importancia de estos principios, Uzbekistán apoya activamente las iniciativas que promueven el diálogo constructivo y la cooperación entre naciones, regiones y culturas.
La proclamación del Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones también refleja el compromiso de Uzbekistán de abordar problemas globales urgentes como el aumento de la intolerancia, el extremismo y los conflictos impulsados por diferencias culturales y religiosas. Este día encarna la dedicación a unir esfuerzos para promover la coexistencia pacífica, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Establecer una plataforma para la comunicación e interacción regular entre civilizaciones facilitará el intercambio de experiencias en educación, cultura e integración social. Por lo tanto, la iniciativa de Uzbekistán de establecer el Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones tiene un significado simbólico y práctico, y contribuye a fortalecer la paz y la estabilidad en el escenario internacional.
Las resoluciones iniciadas por Uzbekistán reflejan la dirección estratégica de su política estatal, encaminada a abordar los desafíos globales y regionales más urgentes y al mismo tiempo promover los principios del desarrollo sostenible, la cooperación internacional y la seguridad global.
Lo más importante es que los logros del país en el marco de las Naciones Unidas son el resultado de reformas sistemáticas centradas en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, proteger los derechos humanos, fortalecer la resiliencia institucional y económica y preservar el medio ambiente. La implementación constante de estas iniciativas refuerza la posición de Uzbekistán en el escenario internacional y contribuye significativamente a la solución de problemas globales. Esto subraya el compromiso del país con el compromiso multilateral y la colaboración internacional.
Abbosbek Nabiyev
Especialista del Departamento de Cooperación Internacional de la NCHR