La reunión del Consejo de Jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) se convirtió en una plataforma para definir las orientaciones estratégicas a largo plazo de las relaciones entre los miembros y socios de la organización.
Sobre este tema, Odilzhon Mamatkarimov, vicepresidente de la Comisión del Senado de Relaciones Internacionales, Asuntos Económicos Exteriores, Inversiones Extranjeras y Turismo, compartió su opinión.
“La expansión de la cooperación y el transporte de tránsito entre Occidente y Oriente, el desarrollo de programas a largo plazo y el avance de los procesos de integración cobran cada vez mayor importancia. El sistema tradicional de cooperación internacional está perdiendo fuerza, mientras que la confianza y el respeto mutuos entre los Estados están decayendo. Como señaló el presidente Shavkat Mirziyoyev, la crisis sistémica de confianza, la escalada de conflictos, el debilitamiento de las instituciones multilaterales y la fragmentación del sistema comercial mundial están socavando los cimientos de la seguridad y la estabilidad internacionales”. Esto afecta negativamente la economía mundial, el comercio y los flujos de inversión, así como el suministro de alimentos y recursos energéticos, y genera confrontaciones geopolíticas y conflictos armados. En estas condiciones, cobra mayor relevancia la introducción de normas de cooperación constructiva a gran escala, la garantía de una política exterior equitativa y mutuamente beneficiosa, y la atención conjunta a las cuestiones ambientales”, afirmó el Sr. Mamatkarimov.
Año tras año, la OCS se convierte en una plataforma para la búsqueda de soluciones prácticas a estos problemas y el desarrollo de programas de interés común que benefician a la región y al mundo. Los miembros de esta organización, con un vasto potencial y capacidades en los ámbitos económico, intelectual, de recursos y tecnológico, representan casi una cuarta parte del producto interior bruto mundial. Además, el programa de actividades de la organización se basa en los principios de respeto mutuo, apoyo y consideración de los intereses, valores y tradiciones nacionales de sus Estados miembros, mientras que la comprensión mutua y la solidaridad contribuyen a la expansión constante del papel y la influencia de la OCS en el escenario internacional.
Si bien los miembros de la OCS poseen diversas perspectivas culturales y de civilización, orientaciones económicas y políticas, y modelos de desarrollo nacional, los unen intereses y objetivos comunes.
Las reuniones se organizaron con base en el respeto mutuo, el diálogo equitativo y la colaboración, y se convirtieron en una plataforma para buscar respuestas conjuntas a los desafíos más complejos de nuestro tiempo.
La última cumbre del Consejo de Jefes de Estado de la OCS se celebró en la República Popular China. En esta cumbre, destinada a abordar cuestiones geoeconómicas y regionales, se mantuvieron amplios debates sobre la ampliación de la cooperación entre los países de la región, la superación conjunta de los desafíos económicos y sociales, y el fomento de la paz y la estabilidad.
El Jefe de Estado presentó varias iniciativas y propuestas importantes destinadas a fortalecer las bases políticas de la organización, ampliar la cooperación en materia de seguridad regional y desarrollar la colaboración económica, cultural y humanitaria. El presidente Shavkat Mirziyoyev propuso iniciativas para abordar cuestiones urgentes, como el aumento de la eficacia de las instituciones de la OCS y la ampliación de su membresía mediante la inclusión de países del Sur Global; la adopción de una declaración sobre seguridad nuclear; la intensificación de las actividades del Grupo de Contacto OCS-Afganistán; la firma de un Acuerdo sobre la Simplificación de los Procedimientos Comerciales; la creación de una red de empresas y fondos de capital riesgo, junto con un portal electrónico de inversión especializado; el desarrollo de corredores de transporte y tránsito a lo largo de las rutas Norte-Sur y Este-Oeste; la formación de un Espacio de Transporte Unificado de la OCS y su vinculación con la Iniciativa de la Franja y la Ruta; y el lanzamiento de una Plataforma Regional sobre adaptación al cambio climático, descarbonización y la aplicación de tecnologías de inteligencia artificial para la predicción de riesgos ambientales.
Sin duda, todas estas iniciativas han demostrado que nuestro país es un Estado que promueve ideas progresistas y relevantes, no solo en política interna, sino también en las relaciones internacionales, y han confirmado una vez más que Uzbekistán es un socio estratégico activo tanto a nivel regional como global.
Además, las iniciativas multifacéticas destinadas a abordar los desafíos regionales y globales benefician no solo a Uzbekistán, sino a todos los miembros de la OCS. En resumen, estas propuestas sentarán las bases para ampliar las actividades futuras de la OCS y fortalecer la cooperación para garantizar la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible.
Entrevista realizada por Norgul Abduraimova, UzA