Representantes de Uzbekistán del proyecto regional “Gestión integrada de recursos naturales en paisajes de producción agrícola propensos a la sequía y afectados por la sal en Asia Central y Turquía” asistieron a un taller en Estambul sobre la planificación de una lucha integrada contra la sequía en Asia Central.
El evento fue organizado en el marco del proyecto CACILM-2 implementado por la FAO con el apoyo financiero del Fondo Ambiental Mundial. Asistieron especialistas del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea y otras organizaciones internacionales y científicos destacados de los países de Asia Central.
Seis sesiones a lo largo de tres días incluyeron presentaciones sobre nuevos conceptos y métodos de evaluación del riesgo de sequía, sistemas de monitoreo del agua, uso de prácticas globales en evaluación de vulnerabilidad y impacto para combatir la sequía, e igualdad de género en la gestión integrada de la sequía.
Se señaló que las pérdidas económicas debidas a la sequía en Asia Central en el período 2000-2016 superaron los 2.000 millones de dólares. Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el cambio climático ya está aumentando la velocidad, intensidad y duración de las sequías, afectando gravemente a muchos sectores, incluida la producción de alimentos y energía.
“Las investigaciones realizadas por científicos de renombre mundial muestran que pronto el coste de la inactividad en este campo será diez veces mayor que el nivel de actividad actual. Eso significa que un dólar gastado hoy en programas de restauración del paisaje y gestión del riesgo de sequía permitirá ahorrar diez dólares en el futuro”, afirmó Mahmud Shoumarov, coordinador regional del proyecto CACILM-2.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación ha lanzado una iniciativa para combatir la sequía. Además de esto, lanzó un programa a gran escala para apoyar el desarrollo de planes nacionales en la misma dirección. Es de esperar que los conocimientos y la experiencia adquiridos por la delegación de Uzbekistán sirvan para desarrollar medidas de lucha contra la desertificación y la sequía en el país desde una nueva perspectiva.
Según Muhammadzhon Kasimov, director nacional del proyecto CACILM-2 en Uzbekistán, “el taller ayudó a comprender mejor las características específicas de la planificación integrada de la gestión de la sequía. En esta área se proporcionó una visión general del enfoque moderno para la gestión de la sequía. Esto creó una oportunidad para intercambiar experiencias y capacitación entre países y organizaciones técnicas. Desarrollar la cooperación regional y fortalecer la acción conjunta es fundamental para resolver los problemas relacionados con el cambio climático, la sequía, así como el uso de los recursos terrestres y hídricos”.
El objetivo principal de esta idea es promover el desarrollo de la agricultura en condiciones de sequía y salinidad. Además, se debe prestar especial atención al uso racional de los recursos naturales, principalmente el agua y las tierras agrícolas. El proyecto contribuye significativamente a la implementación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en la región de Asia Central.
Como parte del proyecto, los expertos están trabajando en directrices para afrontar el proceso de salinización. La FAO entrega maquinaria agrícola moderna, invernaderos y otros medios de generación de ingresos a los agricultores locales.
Bejruz Judoyberdiyev, UzA