Las opiniones de la comunidad mundial se centran una vez más en Uzbekistán. Los días 15 y 16 de septiembre, Samarkanda albergará un importante evento político internacional: la próxima Cumbre de la OCS.
Se deben tener en cuenta los siguientes puntos importantes con respecto a la participación de Uzbekistán en esta cumbre y las actividades de la OCS en su conjunto.
En primer lugar, celebrar la Cumbre de la OCS en Samarkanda tiene un profundo significado simbólico. Se sabe que en la Edad Media Samarkanda fue el centro de la ciencia, la educación, el arte y la cultura, una importante encrucijada de rutas comerciales y económicas. Otro aspecto digno de mención es que en Samarkanda se construyeron objetos arquitectónicos únicos en ese momento, no típicos de la Edad Media. Al mismo tiempo, esta ciudad ha sido testigo de muchos procesos históricos y sociopolíticos importantes. En este sentido, podemos decir que la rica historia de Samarkanda abre una nueva página en relación con la próxima Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Esto es totalmente consistente con los valores y principios básicos de la OCS: la presencia de interés mutuo, igualdad, diversidad de culturas de los estados miembros y respeto por ellos.

En 2001, la UNESCO declaró a Samarkanda Patrimonio de la Humanidad y Cruce de Culturas, lo que supone un alto reconocimiento.
Una de las publicaciones en línea más populares de los Estados Unidos, The Huffington Post, incluyó a Samarkanda entre las 50 ciudades del mundo que los viajeros deben visitar.
En segundo lugar, la Cumbre de Samarkanda también es importante porque marca el comienzo de la tercera década de la OCS. Se sabe que Uzbekistán es uno de los fundadores de esta gran Organización. En un período históricamente corto, ha tomado un lugar firme en el sistema de relaciones internacionales y la comunidad mundial.
En 2001, cuando se creó la OCS, uno de los principales temas de la agenda fue la seguridad. Hoy, el campo de visión de la Organización incluye la política, la economía, la medicina, el transporte, el comercio, la cultura, la ciencia y la educación, los vínculos culturales y humanitarios. Esto indica que se está ampliando el alcance de sus actividades.
Si consideramos las cifras, entonces el territorio de los Estados miembros de la OCS es de 34 millones de kilómetros cuadrados. Esto es el 60 por ciento del territorio de Eurasia. Casi la mitad de la población mundial (3 400 millones) vive en los Estados miembros. El PIB total es aproximadamente una cuarta parte de la economía mundial: el 22 por ciento.
Lo que es más importante, Uzbekistán no es visto como un Estado periférico, sino como un participante activo e iniciador de procesos en curso. Sin duda, el papel del Presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, es grande en esto.
En tercer lugar, en los últimos años, Uzbekistán ha presentado muchas propuestas e iniciativas importantes dentro de la Organización. Se ha llevado a cabo un trabajo a gran escala durante el último año de la presidencia de Uzbekistán en la OCS. Se han realizado muchos eventos en diversas áreas: festivales, reuniones de representantes del arte y la cultura, eventos en turismo, competencias deportivas y reuniones de jefes de ministerios y agencias. No sería exagerado decir que el Espíritu de Shanghái reinó en nuestro país durante todo el año.
En cuarto lugar, se sabe que en Tashkent operan dos eslabones importantes de la OCS, el ala simbólica: la Estructura Antiterrorista Regional y el Centro para la Diplomacia Pública. Hay una razón por la que llamo importantes a estas dos estructuras, ya que sus actividades se complementan y están interconectadas. La cooperación y los lazos entre las personas no serán perfectos donde no se garantice la seguridad. A su vez, las relaciones culturales y humanitarias se desarrollan si los pueblos se acercan, no habrá tensión en un espacio determinado. Desde este punto de vista, la ubicación de estas estructuras en Uzbekistán atestigua la alta autoridad de nuestro país en la Organización.
En quinto lugar, en la cumbre de Samarkanda, seremos testigos de los procesos históricos en la OCS. Esto se debe no solo a su expansión geográfica, sino también al desarrollo de vínculos culturales, humanitarios, comerciales y económicos.
En general, la Cumbre de Samarkanda ocupará un lugar importante en los anales históricos de la OCS y, sin duda, servirá como base para la transición de las actividades de la Organización a una nueva etapa de desarrollo.
Abror YUSUPOV,
Jefe de Departamento del Instituto de Estudios Estratégicos y Regionales del Presidente de la República de Uzbekistán
Doctorado en Ciencias Políticas.
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