Este año marca una ocasión especial al conmemorar el 75º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), una Declaración monumental que proclama los derechos inalienables a los que todo ser humano tiene inherentemente derecho.
Uno de sus artículos fundacionales, el artículo 26, señala que toda persona tiene derecho a la educación, la cual debe ser gratuita, al menos en las etapas elemental y fundamental. La educación primaria será obligatoria y la educación técnica y profesional será de acceso general. Pero más allá del mero acceso, enfatiza que la educación debe estar dirigida al pleno desarrollo de la personalidad humana y al fortalecimiento del respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales.
El Día Internacional de la Alfabetización se celebra cada año el 8 de septiembre para crear conciencia y preocupación por los problemas de alfabetización en nuestro mundo. El objetivo principal del evento es aumentar la conciencia y la preocupación de la gente por los problemas de alfabetización en el mundo. Dado el papel esencial que desempeña la alfabetización en el desarrollo individual y social, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) promueve este día desde 1967. No se trata sólo de la capacidad de leer y escribir, sino también como pilar de la la dignidad y los derechos humanos y un precursor de una sociedad sostenible. En una época en la que la información está al alcance de nuestra mano y el contexto global cambia rápidamente, la importancia de la alfabetización nunca ha sido tan pronunciada.
Sin embargo, las cifras hablan de una historia diferente. En 2020, 763 millones de jóvenes y adultos carecían de habilidades básicas de alfabetización. Los desafíos se han visto agravados por acontecimientos imprevistos como la pandemia de COVID-19, la escalada de los cambios climáticos y los conflictos globales. La pandemia ha afectado gravemente nuestro progreso. Solo en los países de ingresos bajos y medianos, la proporción de niños de 10 años que no podían leer ni comprender un texto simple con comprensión aumentó sorprendentemente del 57% en 2019 al 70% en 2022.
El tema del Día Internacional de la Alfabetización de este año, "Promover la alfabetización para un mundo en transición: sentar las bases para sociedades pacíficas y sostenibles", no es sólo un llamado a la acción sino un imperativo de responsabilidad colectiva.
Kofi Annan, el séptimo Secretario General de las Naciones Unidas, dijo una vez: “La alfabetización es un puente entre la miseria y la esperanza. Es una herramienta para la vida diaria en la sociedad moderna. Es un baluarte contra la pobreza y un pilar del desarrollo, un complemento esencial para las inversiones en carreteras, represas, clínicas y fábricas. La alfabetización es una plataforma para la democratización y la promoción de la identidad cultural y nacional. Especialmente para niñas y mujeres, es un agente de salud y nutrición familiar. Para todos, en todas partes, la alfabetización es, junto con la educación en general, un derecho humano básico... La alfabetización es, finalmente, el camino hacia el progreso humano y el medio a través del cual cada hombre, mujer y niño puede realizar su pleno potencial".
Esta cita enfatiza la importancia fundamental de la alfabetización en el desarrollo individual y social y su papel para garantizar un futuro mejor y más equitativo para todos.
En esta era, la alfabetización no es sólo la base de sociedades sostenibles, sino también el puente hacia la paz, la justicia y la inclusión. Una población alfabetizada puede participar en debates informados, evaluar la situación y buscar soluciones a los desafíos globales, ya sea el cambio climático, las pandemias de salud o las disparidades socioeconómicas.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS4) tiene como objetivo garantizar una educación inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. Principalmente, la meta 4.6 se centró en la alfabetización y la aritmética de jóvenes y adultos, y dar forma a un futuro más verde, mejor y más seguro requiere esfuerzos intensificados y cambios radicales en nuestro pensamiento, enfoques y acciones. En 2021, un informe de la Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación de la UNESCO titulado 'Reimaginar nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación' enfatizó la necesidad de revolucionar la educación para lograr un futuro armonioso, equitativo y ecológico. La Séptima Conferencia Internacional sobre Educación de Adultos en Marruecos del 15 al 17 de junio de 2022 destacó la importancia del aprendizaje continuo. Mientras tanto, la Cumbre Transformando la Educación, organizada por el Secretario General de las Naciones Unidas en Nueva York del 16 al 19 de septiembre de 2022, desató una iniciativa mundial. Más de 130 países y organizaciones se comprometieron a innovar en la educación, lo que llevó a la Cumbre del Futuro en Nueva York los días 22 y 23 de septiembre de 2024 y más allá.
Sin embargo, la esencia de este objetivo no se trata sólo de números y tasas de alfabetización. Se trata de comprender la relación simbiótica entre la alfabetización y todas las demás facetas del desarrollo. A medida que las sociedades progresan, se intensifica la motivación para adquirir y utilizar habilidades de alfabetización. Por el contrario, a medida que más personas se alfabetizan, se convierten en contribuyentes activos a la creación de sociedades pacíficas y sostenibles.
El enfoque de cada nación para garantizar la alfabetización está influenciado de manera única por su marco cultural, social y legal. Uzbekistán es uno de los países profundamente comprometidos con la promoción de la educación, y su Constitución es un testimonio de ese compromiso. Si analizamos detenidamente los artículos 50 y 51 de la Nueva Constitución de Uzbekistán, podemos identificar elementos clave que indican la dedicación de la nación a promover la alfabetización y la educación:
Derecho a la Educación: La Constitución establece firmemente que todo ciudadano tiene derecho a la educación. Este derecho fundamental sienta las bases para una serie de políticas y acciones que el Estado podría adoptar para garantizar el acceso a la educación para todos.
Sistema de educación continua: Al garantizar el desarrollo de un sistema de educación continua y reconocer varios tipos y formas de instituciones educativas, la Constitución reconoce las diversas necesidades y la naturaleza cambiante de la educación.
Promoción de la Educación Preescolar: El compromiso del Estado con la educación preescolar es fundamental. La educación de la primera infancia constituye la base para el aprendizaje futuro, garantizando que los niños tengan una base sólida para construir su viaje educativo.
Educación secundaria gratuita y obligatoria: Al garantizar la educación secundaria general gratuita y hacerla obligatoria, Uzbekistán está dando un paso firme para garantizar que la alfabetización no sea sólo un privilegio sino una norma para sus ciudadanos.
Educación inclusiva: El énfasis en brindar educación y crianza inclusivas a niños con necesidades educativas especiales es un paso encomiable para garantizar la igualdad. Cada niño tiene la oportunidad de aprender y crecer independientemente de sus capacidades.
Accesibilidad a la educación superior: el artículo 51 refuerza la accesibilidad a la educación superior. Permitir que los ciudadanos reciban educación superior sobre una base competitiva a expensas del Estado elimina barreras financieras que a menudo pueden disuadir a las personas de seguir estudios adicionales.
Libertad académica: La Constitución aborda el acceso y la calidad y naturaleza de la educación. Al otorgar a las instituciones de educación superior el derecho a la libertad académica y al autogobierno, fomenta un entorno propicio para la innovación, la investigación y el pensamiento crítico.
Los compromisos con una educación inclusiva y de calidad son primordiales para promover la alfabetización y empoderar a todas las personas. En consonancia con el Día Internacional de la Alfabetización de 2023, el compromiso de Uzbekistán de mejorar su panorama educativo es evidente en las recientes iniciativas encabezadas por el presidente Shavkat Mirziyoyev. A principios de año, el Presidente declaró 2023 como el año de la “Atención Humana y la Educación de Calidad”, año en el que desde entonces se han producido avances significativos en las reformas educativas. El 28 de agosto de 2023, una importante videoconferencia presidida por el presidente Mirziyoyev subrayó la necesidad de mejorar la calidad de la educación, el apoyo a los docentes y la mejora de la infraestructura.
Según el lema "El nuevo Uzbekistán comienza en la escuela", han surgido muchas escuelas modernas, incluidas las presidenciales y las de arte, y las instituciones especializadas han experimentado una expansión. Se han ideado nuevos planes de estudios, se han elaborado libros de texto y se ha prestado considerable atención a mejorar las condiciones laborales y las cualificaciones de los docentes. Esto implica importantes incrementos salariales, especialmente para los docentes especializados en materias de alta demanda y aquellos que optan por trabajar en áreas remotas. Sin embargo, en medio de estos avances, persisten los desafíos. Muchos estudiantes todavía se gradúan sin una experiencia profunda en ningún tema, y muchos profesores han sido evaluados como "insatisfactorios" en cuestiones fundamentales. Al reconocer estas brechas, el Presidente ha lanzado iniciativas dirigidas a mejorar el contenido y la mejora pedagógica y ha reforzado la infraestructura escolar.
Además, los esfuerzos estratégicos del país también son visibles en la gestión de la educación escolar. El proceso de contratación de docentes se está renovando con énfasis en la calidad, garantizando que los educadores sean contratados de manera competitiva y evaluados periódicamente.
Además, se está destinando una importante asignación financiera a la construcción de nuevas escuelas, con el ambicioso objetivo de crear 250.000 plazas escolares el próximo año. No sólo se centra en el crecimiento académico, sino que también se da prioridad al bienestar de los estudiantes.
Tras la introducción de los suplementos de yodo hace tres años, el Presidente destacó la notable disminución de las enfermedades de la tiroides en los niños y enfatizó en continuar con esta iniciativa de salud. En su sincero discurso a la fraternidad educativa, el Presidente Mirziyoyev reconoció el compromiso y los esfuerzos inquebrantables de los profesores, directores y diputados, reiterando su papel central en la escultura del “Nuevo Uzbekistán”. Es un testimonio de la creencia de que una generación joven bien educada e ilustrada será la portadora de la antorcha de un Nuevo Uzbekistán más brillante y próspero.
En el Día Internacional de la Alfabetización, mientras reflexionamos sobre los logros y desafíos educativos globales, el compromiso de Uzbekistán ofrece un modelo de cómo las naciones pueden sentar una base sólida para la alfabetización y la educación. Si bien es indudable que persisten desafíos en su implementación práctica, el marco legal proporciona un punto de partida sólido, lo que demuestra que el camino hacia la alfabetización y la educación es tanto un derecho como una responsabilidad compartida.
Para concluir, el 75º aniversario de la DUDH nos recuerda nuestro compromiso colectivo con la dignidad y los derechos humanos. Si bien el mundo ha enfrentado desafíos sin precedentes en los últimos años, debemos recordar que la alfabetización es la piedra angular del desarrollo. Al abordar la brecha de alfabetización, no solo estamos enseñando a las personas a leer y escribir, sino también capacitándolas para que contribuyan a sociedades sostenibles, inclusivas y pacíficas.
Robiya Arslonova,
Especialista prominente,
Centro Nacional de la República de Uzbekistán para los Derechos Humanos