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“Khan-atlas” es el rey de las sedas
15:40 / 2021-03-17

Khan-atlas es el reflejo de las nubes en un trozo de la materia, el reflejo tan maravilloso que puede eclipsar la belleza de la muchacha joven.

En una leyenda sobre la seda real se dice que una vez uno de los gobernadores de Margilán se enamoró de la hija de un tejedor pobre, decidiendo hacerla su quinta mujer. El padre de la muchacha cayó en pies del kan y pidió dejar en paz a su hija joven. El gobernador estaba de acuerdo, pero en condiciones que al amanecer el tejedor crea algo tan requeteprecioso que pueda ofuscar la belleza de la muchacha. 

El viejo afligido se dirigió a las orillas de arik (asequía en Asia Central) donde llevo mucho tiempo en reflexión, no prestando la atención a lo que la lluvia se mezclaba con sus lágrimas. De pronto el chubasco se paró y en el cielo aparecieron las nubes y él las vió en el reflejo de la agua. Las nubes se tinturaron en todos los colores de arco iris. Y él gritó:-“!Oh, cielo, gracias a tí para la idea!”. Después de llegar a su taller trabajó toda la noche y al amanecer desplegó ante el kan una tela hasta ahora sin precedente que se trasegaba con todos los colores del arco iris. La tela era aérea como la nube y ligera como el aire. 

Más tarde todas las fuentes de la leyenda presentan las palabras siguientes de tejedor:-“yo cogí la verdura de la hierba lavada con la lluvia, añadí el color de los pétalos de tulipán, sonroja de alba, azul del cielo nocturno, lustre del sol,  y brillo de los ojos de mi querida hija y mezclé todo eso”. El gobernador fue trastornado con la belleza de la tela y dejón en paz a la hija del tejedor. Por eso la tela de la belleza maravillosa se llama “Khan-atlas”.

Hace muchos siglos que la tela lleva su nombre. La seda real encanta con su belleza a cada uno que la mira, envuelve con la ternura y frescura a los que la visten.

La tela de seda irisada es una parte imprescriptible de la cultura uzbeka. La seda de Marguilán goza de fama por todo el mundo con su voluta única en su género. “Khan-atlas” era una mercancía muy preciosa en los tiempos de la Gran Ruta de la Seda. De aquí la transportaban en Khorasán, Egipto, Bagdad, Grecia y otros países. La darían como el regalo, heredaban y aún pagaban con ella en los negocios comerciales. 

Inicialmente Bujará era el centro de la producción de la seda, pero más tarde empezaron a producir las telas más calurosas en Marguilán. Los maestros de esa ciudad tienen una tecnología única de extracción del hilo de capullo y de coloración de las fibras. El  proceso de la producción de las telas a mano cuesta mucho trabajo. El proceso se compone de unas 40 etapas. 

Primeramente se cocen los capullos en agua hervida, después alargan de los calderos los hilos finos. Los hilos se colorean solo por los tintes naturales. Los colores y ornamentos se cubren de antemano, antes de que la materia estará tejida. 

Como los tintes se usan las cortezas de granado, pellejo de cebolla, rubia, extracciones de las raíces, frutos y hojas de las plantas. La tecnología única de la tintura crea un ornamento incomparable con los contornos imprecisos. Ese dibujo se llama “abr” - nube, en Europa es conocido como “ikat”. 

Hay que notar que el proceso moderno y automatizado de la producción de “Khan-atlas” se diferencia del atlas hecho a mano. En las fábricas colorean la tela ya preparada, los maestros tinturan los hilos y solamente después de eso vendan los matrices.

En los tiempos antiguos solamente los ricos podían comprar la ropa de “Khan-atlas”. Poco a poco la seda real se hacía más accesible. Cada muchacha llevaba los vestidos de la seda con orgullo. Pero en la época de la globalización “khan-atlas” salió del uso cotidiano. Las mujeres entusiasmadas con el deseo de ser modernas y progresivas cambiaron los trajes nacionales a los vestidos modernos. 

Es agradable que hoy “khan atlas” volvió su fama, adornando de nuevo a las mujeres de Uzbekistán, los artesanos nacionales restablecieron el proceso de la producción de la tela nacional, mientras que las modistas jóvenes la elevaron en el nivel especial, creando los modelos modernos de las telas nacionales y antiguas.

Es interesante que podemos ver al “khan-atlas” en los podios mundiales, en las collecciones de tales diseñadores como John Galliano, Gucci, Oscar de la Renta y otros. 

Hoy día, como muchos siglos antes “khan–atlas” se considera como el brand de Uzbekistán. La seda irisada sigue reinar entre las otras telas, encantándonos con su brillo, ternura y belleza.