Las montañas de Altay, ubicadas en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, China, se consideran, con razón, la cuna y uno de los centros de esquí más antiguos.
El clima nevado y la riqueza de los recursos naturales han moldeado el estilo de vida de la población local durante siglos. La artesanía tradicional se ha conservado aquí de generación en generación, incluyendo la fabricación de esquís de piel con madera de abedul, cuero de caballo y lana. Estos productos únicos encarnan siglos de experiencia viviendo en condiciones de nieve y hielo, reflejando la identidad distintiva de este pueblo.
El guardián de la tradición, Slanbek Shakhish, domina la técnica de fabricación de esquís de piel desde su juventud. Más de medio siglo de experiencia le permite crear productos extraordinarios: los esquís no solo conservan su aspecto tradicional, sino que también satisfacen las necesidades del mercado moderno.

En los últimos años, el interés por los esquís de piel ha crecido notablemente. Se venden un promedio de 20 a 30 pares de esquís al año. Turistas y aficionados al esquí vienen aquí no solo para comprarlos, sino también para presenciar el proceso de fabricación de primera mano.
Los visitantes comparten activamente fotos e impresiones en redes sociales, lo que contribuye a popularizar los esquís de piel de Altái y a promocionar la región como un prometedor destino turístico de invierno. Cada vez más visitantes extranjeros muestran interés en esta artesanía única.
Slanbek Shakhish comparte los secretos de su oficio con jóvenes para preservar esta singular tradición para las generaciones futuras.
Nilufar Bozorova, UzA