Los días 5 y 6 de noviembre de 2025, se celebró en Chengdu, China, la Conferencia Anual 2025 del Foro de Boao para Asia.
El evento reunió a líderes y representantes de destacadas instituciones de investigación y análisis de China, Japón, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Filipinas, Bélgica, Hungría y Eslovenia.
La conferencia se centró en cuestiones de transformación y direcciones estratégicas para el desarrollo de Asia, el fortalecimiento de la cooperación interregional y la configuración de nuevos enfoques para la participación internacional.
El subdirector del Instituto de Estudios Estratégicos y Regionales dependiente de la Presidencia de la República de Uzbekistán (ISRS), Bakhtiyor Mustafayev, presentó un informe sobre las principales tendencias y perspectivas para el desarrollo de Asia Central.
El experto señaló que, en los últimos años, Asia Central ha experimentado importantes transformaciones cualitativas, redefiniendo por completo su imagen en el ámbito internacional. No hace mucho, la región se asociaba con desafíos y contradicciones sin resolver, como los problemas fronterizos, el uso del agua y el transporte.
Hoy, gracias a la voluntad política de los líderes de la región, Asia Central se ha transformado en un espacio de confianza, buena vecindad y cooperación mutuamente beneficiosa.
El comercio y la colaboración económica se desarrollan dinámicamente. El volumen del comercio bilateral dentro de Asia Central se ha quintuplicado, mientras que las inversiones mutuas se han duplicado. En 2024, los países de la región atrajeron cerca de 25.000 millones de dólares en inversión extranjera directa, un 27 % más que el año anterior. La tasa de crecimiento promedio del PIB de los países de Asia Central supera el 5 %, cifra superior al promedio mundial.
Se han logrado avances significativos en el desarrollo de la infraestructura transfronteriza. «Desde 2016, el número de pasos fronterizos entre Uzbekistán y los países vecinos ha aumentado en 13, alcanzando un total de 76. El paso fronterizo simplificado con documento de identidad entre Uzbekistán y Kirguistán se ha convertido en un símbolo de la nueva apertura y confianza mutua de la región», señaló el Sr. Mustafayev.
Según el consenso de los participantes, Asia Central se está consolidando como una región capaz no solo de abordar sus desafíos internos, sino también de contribuir activamente a la configuración de la agenda internacional mediante la oferta de nuevos formatos de integración y cooperación.
Al debatir sobre la expansión de las alianzas internacionales, los participantes destacaron la creciente interacción entre Asia Central y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Se subrayó que ambas regiones comparten principios similares: apertura, pragmatismo, inclusión y un compromiso con el equilibrio de intereses. Entre las áreas prioritarias identificadas figuraron la energía y las tecnologías verdes, la economía digital, la agricultura, la educación y los intercambios humanitarios.
En resumen, se enfatizó que el futuro de Asia no estará determinado por la competencia entre regiones, sino por las conexiones entre ellas. Asia Central se está transformando de una zona aislada y sin litoral en un centro de conexión, preparada para servir como socio, puente y fuente de ideas para la construcción de la Ruta de la Seda del siglo XXI: una red de confianza, resiliencia e innovación que une el corazón de Asia con la región de Asia-Pacífico.
UzA