El Jefe de Estado conoció la Escuela Infantil de Música y Artes N°1 de Tashkent.
La escuela fue construida el año pasado con fondos del presupuesto republicano y está diseñada para 250 estudiantes. En el actual año académico, 145 niños y niñas fueron admitidos en el primer grado.


Aquí los jóvenes reciben educación en 12 áreas fuera del plan de estudios escolar. Los estudiantes son seleccionados en base a exámenes creativos.
La escuela cuenta con casi cincuenta aulas, laboratorios de computación y un salón de eventos, lo que brinda a los estudiantes condiciones de aprendizaje ejemplares. La biblioteca alberga más de 5.500 libros de texto y partituras.
El Presidente enfatizó que el arte sirve para educar a una generación espiritualmente rica. El amor por el arte debe desarrollarse desde la infancia. Para ello, se destacó la importancia de armonizar los programas de educación general y musical. Se ha fijado la tarea de fortalecer la interacción entre las escuelas de arte, las instituciones de educación superior, los teatros y otras instituciones culturales.


En Uzbekistán todas las escuelas cuentan con instrumentos musicales, lo que contribuye a desarrollar los intereses y talentos de los jóvenes. También sirve para transmitir a las generaciones más jóvenes las tradiciones del maqom, el arte bakhshi y la música clásica, que son nuestros valores culturales.


UzA