A pesar de la incertidumbre económica mundial y las crecientes tensiones geopolíticas, los países de Asia Central dieron pasos significativos hacia la integración regional en 2025.
Uzbekistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Turkmenistán profundizaron su cooperación en una amplia gama de áreas, desde el diálogo político y la economía hasta el transporte y la transformación digital, fortaleciendo así la conectividad regional.
Las cumbres celebradas a lo largo del año a nivel de jefes de Estado, así como las reuniones entre ministros relevantes, contribuyeron a fortalecer la confianza mutua y la cooperación entre los países de la región y a la formación de posiciones coordinadas sobre temas clave.
Se lograron resultados concretos en la facilitación del comercio y los procedimientos de cruce de fronteras, la resolución de disputas fronterizas y el desarrollo de infraestructura logística. El nivel de confianza mutua y cooperación entre los países de la región alcanzó su punto máximo.
El desarrollo de los lazos comerciales y económicos, una diplomacia equilibrada, las inversiones en infraestructura, la cooperación energética y las estrategias de desarrollo orientadas a la tecnología permitieron a Asia Central dar pasos esenciales para convertirse en uno de los centros de crecimiento de Eurasia.
Aumento de las reuniones en el formato C5+1
El fortalecimiento del papel de Asia Central en la política global ha generado un mayor interés por parte de las principales potencias. Tan solo el año pasado, se celebraron cumbres del C5+1 con la participación de la Unión Europea, China, Rusia, Estados Unidos y Japón. En estas plataformas, los socios presentaron estrategias actualizadas para la colaboración con la región.
En la cumbre Asia Central-UE, celebrada en abril de 2025 en Samarcanda, Europa anunció la elevación de las relaciones con la región a una "asociación reforzada" y presentó un paquete de inversión de 12 000 millones de euros en el marco de la iniciativa Global Gateway, centrado en el transporte, los recursos críticos, las energías limpias y la infraestructura digital.
En la cumbre Asia Central-China, celebrada en junio en Astaná, las partes firmaron un Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación Eternas. A finales de año, el comercio entre China y los países de la región superó los 100 000 millones de dólares por primera vez, convirtiéndose Pekín en el principal socio comercial de Asia Central.
Un año de integración regional
Al comentar los resultados del año pasado, el analista político Rustam Saidov señaló que 2025 fue un período para resolver los problemas fronterizos y el uso conjunto de los recursos hídricos y energéticos. Al mismo tiempo, se alcanzó el máximo nivel de integración y cooperación regional en los ámbitos comercial, económico, energético, logístico y otros.
Según Saidov, las cumbres del C5+1 con los principales líderes mundiales Las potencias mundiales demostraron claramente la creciente importancia de Asia Central y la capacidad de los países de la región para forjar relaciones con actores globales de forma equitativa y equilibrada.
“2025, cuando los países de la región iniciaron una nueva etapa mediante cumbres y reuniones de alto nivel, se convirtió en el año de la integración regional para Asia Central”, enfatizó el Sr. Saidov.
I. Abdujalikov, UzA