Se revisan las medidas para el uso eficaz de las tierras del fondo hídrico y las aguas pluviales
El presidente Shavkat Mirziyoyev presidió una reunión sobre medidas para mejorar el uso eficiente de las tierras del fondo hídrico y las aguas pluviales.
En Uzbekistán, el uso racional de los recursos hídricos, la modernización de los sistemas de riego y la conservación del agua se han convertido en pilares fundamentales de la política estatal. El trabajo realizado en este ámbito está dando resultados.

En particular, la pavimentación con hormigón de los cauces de ríos y canales en todo el país, que suman 150 000 kilómetros, permite ahorrar 1300 millones de metros cúbicos de agua al año, lo que equivale al consumo anual de agua de la región de Navoí. Hasta la fecha, se han pavimentado 2000 kilómetros de canales principales y se han construido 721 kilómetros de canales secundarios, 525 kilómetros de acueductos y redes cerradas. Se han destinado tres billones de sums para estos fines. Como resultado, se ha mejorado el suministro de agua en 858.000 hectáreas de terreno y se han destinado 51.000 hectáreas a la agricultura.

En la reunión, se hizo hincapié en que la infraestructura hídrica debe considerarse no solo como una instalación técnica, sino también como un activo económico. Se señaló que, en la actualidad, el uso de las zonas costeras de ríos, canales, embalses y lagos para el desarrollo turístico, la organización de áreas recreativas, instalaciones de servicios y el emprendimiento se ha convertido en un importante sector económico a nivel mundial.
Estos proyectos permiten aumentar el valor de los bienes inmuebles y los terrenos, revitalizar las economías de distritos y ciudades, desarrollar el turismo nacional y el sector servicios, atraer inversiones, crear nuevos empleos y mejorar la sostenibilidad ambiental.
La experiencia global muestra que el retorno económico por cada dólar invertido en proyectos turísticos relacionados con la infraestructura hídrica se estima entre 3 y 10 dólares.
En este sentido, se recalcó que los organismos y las autoridades locales responsables deben trabajar sistemáticamente para que las instalaciones de infraestructura hídrica sean proyectos económicamente eficientes.
Con este fin, se crearán nuevas oportunidades. En particular, se permitirá la extracción de arena y grava en zonas donde su acumulación provoque erosión de riberas e inundaciones. Se involucrará a empresarios, sin licitación pública, en la limpieza de embalses, depósitos de aguas pluviales, canales, colectores, lagos naturales y estructuras hidráulicas, eliminando sedimentos y suelo. Las parcelas liberadas de agua en embalses y depósitos de aguas pluviales se arrendarán mediante subasta para el cultivo.
Asimismo, se observó que en algunas regiones estas oportunidades no se están aprovechando eficazmente. Se han identificado aproximadamente 100.000 hectáreas de terreno aptas para actividades comerciales, turísticas y recreativas en terrenos gestionados por el fondo hídrico. Estas áreas ofrecen la oportunidad de crear empleo para 100.000 personas y generar ingresos adicionales de 220.000 millones de sums al año.
Se instruyó a los funcionarios responsables para que implementaran un sistema de información que digitalizara los procesos de arrendamiento de terrenos gestionados por el fondo hídrico, el monitoreo, la formalización de contratos y el mantenimiento de informes. La Agencia de Investigación y Tecnología Espacial (SARA) recibió el encargo de calcular con precisión el volumen de arena y grava extraída de los lechos de los ríos y las instalaciones de gestión del agua, y de presentar estos datos a los organismos pertinentes.
También se analizaron en detalle las cuestiones relacionadas con el uso de los flujos de lodo y las aguas de inundación.
Se observó que, debido al cambio climático, las lluvias torrenciales de corta duración se han vuelto más frecuentes en los últimos años, lo que aumenta el riesgo de flujos de lodo e inundaciones. Las zonas montañosas y de estribaciones de las regiones de Samarcanda, Dizzaj y Tashkent están particularmente expuestas a un alto riesgo de flujos de lodo.

Los flujos de lodo y las aguas de inundación dañan no solo la infraestructura y la agricultura, sino también la industria, el sector asegurador, la logística y el comercio exterior. Al mismo tiempo, los flujos de lodo no solo representan un riesgo, sino que también tienen un importante potencial para reponer los recursos hídricos.
A lo largo de 60 grandes ríos con riesgo de flujos de lodo, aproximadamente 690 millones de metros cúbicos de agua se pierden cada año sin ser utilizados eficazmente. Se señaló que el uso racional de estos recursos permitiría recuperar 13.000 hectáreas de tierra para su utilización, mejorar el suministro de agua y crear las condiciones para el desarrollo de la acuicultura.
En este sentido, se destacó la necesidad de adoptar un enfoque integral para la gestión de las aguas pluviales, sin limitarlo únicamente a la construcción de presas. Dicho enfoque prevé la implementación simultánea de proyectos destinados a reducir los riesgos de aguas pluviales, acumular agua y desarrollar la agricultura, la energía, la acuicultura, el turismo y el sector servicios.
El Jefe de Estado dio instrucciones a los funcionarios responsables para convertir la infraestructura hídrica en una fuente de actividad económica, reducir los riesgos de aguas pluviales e inundaciones, utilizar los recursos hídricos de manera más eficaz y ampliar la participación del sector privado.
UzA