Uzbekistán y la República de Corea elevan su cooperación a un nivel superior de asociación estratégica
Zhamila Bobonazarova, miembro de la Comisión del Senado del Oliy Majlis de Uzbekistán encargada de Relaciones Internacionales, Relaciones Económicas Exteriores, Inversión Extranjera y Turismo, compartió sus opiniones sobre el fortalecimiento de la asociación estratégica entre Uzbekistán y la República de Corea.
– Las reuniones y conversaciones empresariales mantenidas por el presidente Shavkat Mirziyoyev durante su visita de Estado a la República de Corea demostraron que la cooperación económica ha alcanzado un nuevo nivel.
La cooperación con Corea ya no se limita a atraer inversiones o a ejecutar proyectos aislados. Uzbekistán está desarrollando un modelo de asociación sistémica para integrar la tecnología, las finanzas, la ciencia, el capital humano y la producción en una cadena económica unificada.
En particular, revisten especial importancia el enfoque en la cooperación industrial y la creación de cadenas de producción completas, el procesamiento profundo del cobre, la localización de componentes para las industrias de ingeniería eléctrica y automotriz, así como el desarrollo de sectores de alto valor añadido como la robótica, la biotecnología y la industria farmacéutica. Al mismo tiempo, la competitividad a largo plazo de Uzbekistán no vendrá determinada por la exportación de materias primas, sino por el procesamiento interno y la creación de cadenas de alto valor añadido basadas en la tecnología y el conocimiento.
Desde esta perspectiva, la iniciativa de establecer la Alianza Industrial y Tecnológica Uzbekistán-Corea resulta especialmente significativa. Esta alianza ayudará a vincular la inversión con la transformación tecnológica, la localización, la producción de bienes orientados a la exportación y la creación de empleo.
Los proyectos para modernizar el Aeropuerto Internacional de Urgench y construir un nuevo Aeropuerto Internacional en Taskent contribuirán a reforzar la posición de Uzbekistán en el sistema regional de transporte y logística, a aumentar su atractivo para la inversión y a facilitar el desarrollo de nuevas zonas económicas.
También merece atención la idea de elaborar un plan maestro para integrar el aeropuerto, los centros logísticos y la infraestructura residencial en un sistema único. Este enfoque busca crear no instalaciones aisladas, sino un ecosistema económico interconectado e integrado.
Una extensión natural de esta estrategia es la creación de un bioclúster de investigación y producción que una la ciencia, la industria y la tecnología. En la economía global actual, la importancia de una inversión no se mide únicamente por su volumen, sino también por el conocimiento, las tecnologías y las capacidades que aporta al país. Durante las conversaciones entre el Jefe de Estado y los directivos de Shinhan Financial Group, se abordaron cuestiones clave como la ampliación de las líneas de crédito, la financiación verde, la banca digital y las soluciones financieras para las PYME. La inversión por sí sola no basta para desarrollar el sector de la economía real; también son esenciales los instrumentos financieros modernos y a largo plazo. La apertura de una sucursal de Shinhan Bank en Uzbekistán brinda oportunidades para fomentar la competencia en el mercado y acceder a tecnologías bancarias avanzadas.
Los resultados tangibles de los acuerdos de inversión deben incluir la creación de empleo, la participación de empresas locales en la cooperación industrial, la transferencia de tecnología, el aumento de las exportaciones y el crecimiento regional. En este sentido, la cooperación entre Uzbekistán y Corea está evolucionando más allá de la simple dinámica de «inversor-receptor de inversión» hacia una asociación estratégica centrada en el desarrollo tecnológico, la creación de cadenas de producción, el desarrollo del capital humano y la entrada conjunta en nuevos mercados.
La combinación armoniosa de la experiencia tecnológica de Corea y el capital humano, los recursos y el potencial de mercado de Uzbekistán sienta una base sólida para este proceso.
Los acuerdos e iniciativas alcanzados demuestran que la política económica exterior de Uzbekistán está desplazando cada vez más su enfoque: de la mera atracción de inversiones a la promoción del desarrollo tecnológico e innovador.
Si bien el flujo anual de inversión extranjera solía situarse entre 2.000 y 3.000 millones de dólares, alcanzar ahora cifras de entre 40.000 y 50.000 millones refleja la magnitud de la transformación económica y la creciente confianza de los inversores.
En este contexto, el creciente interés estratégico y de inversión de la República de Corea en Uzbekistán responde a la naturaleza complementaria de ambas economías, al potencial de cooperación tecnológica y a la ampliación de áreas de interés común en ámbitos como la cooperación industrial, la digitalización, la innovación, la educación y el desarrollo del capital humano.
La cooperación debe evaluarse no solo por el volumen de inversión extranjera, sino también por sus efectos a largo plazo, entre ellos la transferencia de tecnología, el desarrollo de la producción local, el aumento de la capacidad exportadora, la creación de empleos especializados y la integración de la economía uzbeka en las cadenas de valor mundiales.
Entrevista realizada por Norgul Abduraimova, UzA