Uzbekistán se está consolidando rápidamente como un destino turístico popular
Mientras Uzbekistán se prepara para celebrar su Día de la Independencia, vale la pena analizar cómo ha evolucionado su sector turístico, uno de sus pilares económicos más dinámicos, durante la última década.
Anteriormente, visitar Uzbekistán resultaba complicado debido a restricciones como la limitada lista de países con entrada simplificada, el registro obligatorio, los complejos trámites de visado y la escasa infraestructura hotelera. Estos factores hacían que el país resultara más atractivo para los aficionados a los estudios orientales y los historiadores que para el turismo masivo. Actualmente, la situación ha cambiado por completo.
El paso más crucial fue la progresiva liberalización del régimen de visados. Para 2018, la simplificación de los procedimientos, las normas de estancia en el país y las condiciones comerciales propiciaron que el número de turistas extranjeros se duplicara. Durante este periodo, la entrada sin visado se extendió a nueve países más, alcanzando un total de dieciocho, mientras que la elegibilidad para la visa simplificada se amplió de doce a cincuenta países. Además, se introdujo un sistema electrónico de visados, se permitió el tránsito sin visado a ciudadanos de más de cien países y se digitalizó por completo el proceso de registro temporal para extranjeros, eliminando la necesidad de papeleo.
El primer hotel Hilton abrió sus puertas en Tashkent, ofreciendo cerca de 260 habitaciones de diversos estilos, y poco después se inauguró otro en Samarcanda. También se llevaron a cabo conversaciones para expandir la marca a Bujará y Jivá. Además, un proyecto importante fue el centro turístico Silk Road Samarkand en la región de Samarcanda, un complejo moderno con hoteles e infraestructura diseñados para recibir a un gran número de turistas y albergar eventos y foros internacionales.
Mientras tanto, el gobierno está impulsando el turismo interno mediante la planificación de viajes para cuarenta millones de residentes, el lanzamiento de cientos de nuevos operadores turísticos y la construcción de más de cien hoteles, casas de huéspedes familiares, hoteles modulares, apartahoteles y complejos turísticos en todas las regiones.

A principios de 2026, noventa y cuatro países contaban con ciudadanos elegibles para la entrada sin visa, y se siguen implementando nuevas medidas de flexibilización. Por ejemplo, a partir del 1 de junio de 2025, los ciudadanos de Baréin, Kuwait y Omán obtuvieron un período de treinta días sin visa.
En 2019, aproximadamente 6,75 millones de turistas extranjeros visitaron Uzbekistán. Para 2026, esta cifra creció casi un 47% anual, alcanzando los 11,7 millones.
Desde 2019, el gobierno ha otorgado subsidios para la construcción de hoteles, con el objetivo de duplicar la oferta hotelera y así atender al creciente número de viajeros. Recientemente, se han inaugurado numerosos hoteles modernos de diversas categorías, desde hostales económicos hasta lujosos hoteles de cinco estrellas, en Taskent, Samarcanda y Bujará. Además, importantes cadenas hoteleras internacionales que no operaban previamente en Uzbekistán han entrado al mercado por primera vez.

Durante la última década, el turismo en Uzbekistán ha pasado de ser un interés minoritario para los entusiastas de las antiguas ciudades de la Ruta de la Seda a convertirse en una parte vital y en rápida expansión de la economía nacional. Con fronteras abiertas, hoteles modernos, marcas internacionales de renombre y un número creciente de vuelos directos, destinos como Samarcanda, Bujará, Jivá y Tashkent se han vuelto mucho más accesibles para los viajeros internacionales.
Orash Akaboyev, UzA