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Durante próximos seis meses seguirán organizando dos exposiciones de Uzbekistán en los museos de París
14:38 / 2022-11-25

Dentro de la visita oficial del Presidente de Uzbekistán Shavkat Mirziyoyev, realizada según la invitación del Presidente de Francia Emmanuel Macron los jefes de ambos Estados inauguraron dos exposiciones grandes: “Los esplendores de los oasis de Uzbekistán. En la encrucijada de las rutas de las caravanas” en Louvre y “El camino a Samarkanda. Milagros de Seda y Oro” en el Instituto del Mundo Árabe de París.

Ambas exposiciones dedican a la historia y cultura de Uzbekistán. La exposición en Louvre incluye el período desde  los siglos V—VI a.C. hasta el gobierno de Temuríes, y en el Instituto del Mundo Árabe de París presenta los expuestos de los siglos XIX–XX, también los cuadros de vanguardia de Turkistán de la colección de museos nacionales uzbekas.

¿Cómo ha empezado todo?

En el octubre de 2018 el Presidente de Uzbekistán Shavkat Mirziyoyev la primera vez visitó Francia con una visita oficial. Dentro del programa cultural tuvieron lugar las excursiones en Louvre. Aquel momento adelantaron la idea de organizar a esas exposiciones de gran escala, dedicadas al acervo rico histórico y cultural de Uzbekistán, y el líder uzbeko apoyó esa iniciativa.

Cabe notar, que antes de ese momento pasaban importantes ocasiones.

En 2009 el arqueólogo e investigador científico Rocco Rante dirigió la misión arqueológica en Bujará, que se organizaba con la colaboración del equipo del Instituto de arqueología de Samarkanda de Academia de Ciencias de la República de Uzbekistán. De la parte uzbeka dirigieron a la misión Zhamal Mirzaajmedov, y más tarde Abdusabur Raimkulov. 

En 2011 Rante invita a visitar Uzbekistán a Henri Loirette, el ex presidente de Louvre. Después de evaluar el material existente histórico decidieron empezar planear las exposiciones, lo que confirmaron concretamente en 2017. 

Después de algún tiempo, durante otras excavaciones en la región Samarkanda de Uzbekistán, las que se realizaban con la colaboración de los especialistas franceses, encontraron el único panel tallado de Zoroastriano. El hallazgo afirmó ser un descubrimiento de clase mundial.

Se supone, que en el lugar de excavaciones había ubicabo el Palacio de campo de los gobernadores de los tiempos hasta el Islám (hasta el siglo VIII). La sala delantera fue descubierta en la ciudadela, la mayor parte de la que había ocupada por el podio de tres niveles, en la que, según los científicos, se sentaba el gobiernador, y el panel en las paredes de la sala también lo demuestra.

También hubieron grandes hallazgos únicos. Y los científicos notan, que Uzbekistán puede demostrar a todo el mundo los expuestos muy valorados históricos y culturales.

La Fundación de Desarrollo de Cultura y Arte de Uzbekistán en persona de directora en funciones Gayane Umerova y museo Louvre corfirman el acuerdo bilateral, y empiezan los preparativos, los que se dirigen por la vicepresidenta del Consejo de la Fundación Saida Mirziyoyeva.

Entonces planean organizar las exposiciones en Louvre para los años 2020-2021, pero pandemia de coronavirus cambia a los planes y trasladan el plazo de las exposición para el año 2022. Durante este período, quedó claro que sería lógico presentar una excursión no solo a la historia antigua de Uzbekistán, que termina en el siglo XV, sino también contar de los siguientes períodos hasta la época moderna, lo que haría que este trabajo fuera completo y acabado. En la base a esto, se decidió realizar dos exposiciones en paralelo: una en el Louvre, la segunda en el Instituto del Mundo Árabe.

Camino largo que dura cuatro años

Para la preparación de ambas exposiciones, se creó una Comisión especial encabezada por el Primer Ministro de la República de Uzbekistán, que incluía al director del Instituto de historia del arte de la Academia de Ciencias de la República de Uzbekistán y al consultor del proyecto Shokir Pidayev, al director del Centro de civilización islámica Shoazim Minovarov, a ministros, científicos, arqueólogos, también los directores y curadores de los museos de los que se planeaba tomar expuestos para las exposiciones.

Se iniciaron importantes trabajos de restauración. Especialmente para la exposición, a partir de 2018, se restauraron más de 70 artículos. 

Un equipo de más de 40 restauradores de papel, madera, metal, escultura, vidrio y pintura mural de Francia y Uzbekistán participaron en el proyecto, entre ellos: Marina Reutova, Kamoliddin Majkamov, Shujrat Pulatov, Christine Parisel, Olivier Tavoso, Delphine Lefebvre, Géraldine Frey, Axel Dello, Anne Liege y otros.

 

Particularmente fue difícil e interesante la restauración y conservación de las páginas del Corán Kattalangar del siglo VIII. Este Corán tiene una enorme importancia religiosa para el Islám y los musulmanes y pertenece a los valores que constituyen el Patrimonio cultural e histórico de toda la humanidad.

Particularmente fue difícil e interesante la restauración y conservación de las páginas del Corán Kattalangar del siglo VIII. 

Este Corán tiene una enorme importancia religiosa para el Islám y los musulmanes y pertenece a los valores que constituyen el Patrimonio cultural e histórico de toda la humanidad.

El trabajo de restauración duró tres años y fue posible en gran parte gracias al apoyo personal de Saida Mirziyoeva, quien en ese momento se desempeñó como Subdirectora de la Agencia de información y comunicaciones de mass media. Inicialmente, se planeó restaurar solo 2 páginas, y fue Saida Shavkatovna quien insistió en restaurar las páginas 13.

 

En la restauración de este documento único participaron instituciones como la Biblioteca nacional de Uzbekistán Alisher Navoí, la Fundación de Desarrollo de Cultura y Arte del Consejo de Ministros de la República de Uzbekistán y la Oficina de los musulmanes de Uzbekistán. Las obras fueron realizadas por los Restauradores del Museo del Louvre Axel Dele y Aurelia Third.

 

“Los esplendores de los oasis de Uzbekistán. En la encrucijada de las rutas de las caravanas” 

La exposición “Los esplendores de los oasis de Uzbekistán. En la encrucijada de las rutas de las caravanas” abarca a un período desde los siglos V—VI a.C. hasta la época de Temuríes, contando de la historia de Gran Ruta de la Seda, la que pasaba a través de las regiones del sur de Uzbekistán hoy en día. Presenta objetos de arte monumental, pinturas de murales, detalles tallados de palacios, objetos de artes decorativas y aplicadas.

La exposición incluye 169 objetos expuestos de museos, en particular, 138 objetos de 16 museos de la República de Uzbekistán, así como 31 objetos expuestos los principales museos del mundo. Entre ellos se encuentran el Museo del Louvre, la biblioteca nacional de Francia, el Museo Británico y la biblioteca Británica, el Museo de Victoria y Albert de Londres, el Gabinete de medallas de París, el Museo Guimet y la biblioteca universitaria de lenguas y civilizaciones (BULAC), la Fundación Galoust Gulbenkian de Lisboa.

Los dirigentes de la exposición son Yannick Linz y Rocco Rante.

Según Saida Mirziyoyeva, Uzbekistán siempre ha sido un lugar de intercambio cultural y comercio, y la Gran Ruta de la Seda se ha convertido, en cierto sentido, en el primer proyecto económico global. Abarcando unos dos milenios, la exposición en el Louvre permite imaginar multilateralmente la cultura de las diferentes civilizaciones que existieron en el territorio de Uzbekistán actual, y también mostrará el Patrimonio único del país en el contexto cultural mundial, lo que es una de nuestras principales tareas.

Por su parte, Rocco Rante afirmó que la exposición tiene dos objetivos principales. Ante todo, mostrar la civilización y la cultura de Asia Central en Europa, y París es el mejor lugar para esto, ya que alberga uno de los principales museos del mundo: el Louvre.

Segundo, demostrar la relación estrecha de Asia Central y Europa, es que, estas dos regiones tienen muchos momentos históricos comunes.

Exepto de eso, la exposición tiene un significado educativo, lo que permite a la sociedad europea y francesa conocer mejor Asia Central, cuya cultura ocupa un lugar importante en la civilización humana y es rica en personalidades históricas significativas.

Rante también señaló que la exposición “Los esplendores de los oasis de Uzbekistán. En la encrucijada de las rutas de las caravanas” en el Louvre será un evento único para los próximos 30-40 años.

Además del Corán de Kattalangar, las exhibiciones especialmente únicas incluyen un panel de madera carbonizado de la ciudad de Kafar Kalá, una estatua de Buda “Portador de Guirnaldas” (siglo I a.C. – siglo I), la cabeza del Príncipe Kushán de la ciudad de Dalverzintepa (siglos I – II), una famosa pintura mural del siglo VII que representa una escena de caza encontrada en el antiguo asentamiento de Varahsha en la región de Bujará, una copia del libro de marco Polo del siglo XIV sobre sus viajes por Asia.

 

Al mismo tiempo, teniendo en cuenta, que muchos descubrimientos arqueológicos, así como importantes trabajos de restauración, se han realizado en los últimos 3 años, parte de la exposición se mostrará al público por primera vez.

 

 

“El camino a Samarkanda. Milagros de Seda y Oro”

Los objetos expuesto de esta exposición, que consta de más de 300 exhibiciones de 9 museos de la República de Uzbekistán, incluye objetos de arte aplicado que son elementos importantes de la identidad y diversidad uzbekas.

Se les presentarán a los visitantes muestras de textiles nacionales, trajes, sombreros, joyas de los siglos XIX y mediados del XX, trajes de oro de la época del emirato de Bujará, alfombras hechas en varias técnicas y etc. 

También en la exposición se pueden ver 23 obras de pintura, entre las que se encuentran las obras de la vanguardia de Turkistán de la colección del Museo Estatal de arte de la República de Karakalpakstán I.V. Savitsky en Nukus. De 1917 a 1932, Turkistán fue un destino geográfico particularmente popular entre los artistas de vanguardia rusos. En aquel momento, cuando Matisse descubrió Marruecos, los artistas de vanguardia en busca de "color local" encontraron una fuente única de inspiración en la riqueza de paisajes, formas y rostros de Asia Central.

Una de las exhibiciones más interesantes en esta exposición puede ser tobelik, el tocado tradicional de una mujer karakalpaka en los siglos XVII-XVIII. El tobelik tiene una forma cilíndrica, ensamblada a partir de placas de plata, con inserciones de coral y turquesa. Se cree que sirvió como un adorno adicional, una especie de corona que se usaba en el saukel: una gorra de novia.

Aquí también están representados los kimeshek. También es una gorra femenina nacional. Kimeshek cubre completamente la cabeza, mientras que la cara permanece abierta. Se parece remotamente a una capucha. Las mujeres casadas usaban kimesheki de ciertos colores, enfatizando así su estatus.

Sin ninguna duda, la atención de los visitantes atraerá a los arebekes, pequeños anillos nasales. Estaban hechos de oro y decorados con remolinos en espiral, pequeñas cuentas de turquesa y coral. Las mujeres jóvenes karakalpakas  los llevaban en el ala derecha de la nariz, y estas joyas no se encuentran en ningún otro lugar en Uzbekistán. Si dibujamos paralelos, entonces pueden reconocerse como un análogo de la perforación moderna. 

Entre las pinturas seleccionadas se encuentran pinturas de Ural Tansykbaev, Viktor Ufimtsev, Nadezhda Kashina. Hay pinturas de Alexander Volkov, Alexei Isupov y otros. A pesar de la manera única de escribir cada uno de ellos, todas las pinturas están inspiradas y unidas por un tema: el Este y su colorido. Entonces, al ver, por ejemplo, la pintura de Nikolai Karakhan “Casa de té que se ubica casa cerca de árboles”, el visitante puede comprender bien cómo se vestían y cómo descansaban las personas de ese tiempo, su vida, la naturaleza circundante.

Muy interesante el lienzo de Viktor Ufimtsev “Motivo Oriental”. Nativo de Siberia, a medida que se familiarizaba con Asia Central, el artista gradualmente dominó el arte tradicional del Islám. Esta obra es una estilización modernista libre de la miniatura musulmana, que reproduce una escena clásica de un banquete. La pintura muestra a dos mujeres descansando hacia las que se dirige un hombre con un recipiente. Parece que el espectador occidental, mirando este lienzo, podrá apreciar el alto respeto por la mujer, que siempre ha reinado en el Este.

Cabe señalar que toda la colección presentada por el Museo Savitsky está diseñada para revelar la diversidad, la identidad y el encanto de la cultura Oriental en general y de Uzbekistán en particular. Y es muy simbólico que se presente en el Instituto del mundo árabe, ubicado en la famosa capital Europea. Esto demuestra una vez más que Occidente y Oriente pueden coexistir perfectamente y enriquecerse mutuamente.

Una de las curadoras de la exposición, la directora de la editorial francesa Assouline Publishing, Jaffa Assouline, y el fotógrafo Laziz Hamaní, ayudaron mucho en la creación de la exposición, quienes viajaron por la región durante tres años para buscar y recopilar materiales para publicaciones sobre Uzbekistán. Exposición “Camino a Samarkanda. Milagros de Seda y Oro”, de hecho, se convirtió en una ilustración viva de estos libros.

La mayoría de las exposiciones presentadas en la exposición nunca han salido de Uzbekistán, pero incluso aquellos que están familiarizados, por ejemplo, con trajes nacionales, suzane y otras obras presentadas en museos del país, las verán desde una nueva perspectiva, en volumen 3D, y esta es una experiencia sin precedentes.

Es especialmente valioso que en esta exposición se presenten a la vez todas las regiones de Uzbekistán, cada una con sus propias diferencias, escuelas, técnicas de fabricación de productos.

Según Gayane Umerova, la cooperación con el Instituto del mundo árabe permite explorar más a fondo el contexto cultural de Uzbekistán, enfatizar la importancia y la riqueza de su Patrimonio nacional. La Fundación de Desarrollo de Cultura y Arte otorga gran importancia a la exposición, ya que una de sus misiones importantes es crear conciencia sobre la historia y el Patrimonio cultural de Uzbekistán a escala mundial. Se espera que la exposición sea de interés para una amplia gama de personas interesadas en el arte, la artesanía y la historia de la región. También existe la confianza de que este proyecto, creado con éxito junto con el Instituto del mundo árabe, servirá para promover el entendimiento mutuo y la cooperación entre los pueblos.

En la inauguración de la exposición, se presentó el espectáculo de ballet “Lazguí - una danza del alma y el amor” del coreógrafo alemán Raimondo Rebeck. La danza Jorezm – Lazguí tiene más de 3.000 años y está incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.

Conclusión… 

El territorio, que abarca a Gran Ruta de la Seda, conserva los tesoros de las civilizaciones numerosas y grupos étnicos, que presentan varias culturas y estilos vitales. Es el lugar de cruce de diferentes rutas comerciales, intercambio entre Oeste y Este, formas de vida nómadas y sedentarias, síntesis de culturas de varias civilizaciones: iraní, helenística, turca, china, india, árabe-musulmana, mongola y etc. 

Las exposiciones presentadas por Uzbekistán en París permitirán que millones de personas de todo el mundo sean testinarios de la gran historia.

Los expertos consideran, que esas exposiciones son muy efectivas. Anualmente visitan Francia 60 millones de turistas, y el museo Louvre más de 10 millónes de personas. Y la presentación de Uzbekistán en una exposición de tan gran escala aumenta el interés hacia el país, su cultura e historia. Es una publicidad especial, la que sirve desarrollar el turismo en el país. Si la gente conoce una a otra y conversan en las exposiciones, confían mucho más una a otra. También esa oportunidad abre las puertas para las otras áreas de cooperación.