Las zonas montañosas podrían ser reconocidas como áreas prioritarias para la inversión climática
Ministros de ecología de países de Asia Central, funcionarios de la ONU y destacados expertos del Banco Mundial debatieron en Astaná, Kazajistán, la necesidad de proteger los ecosistemas de montaña, que abastecen de agua dulce a más de la mitad de la población mundial.
Los expertos presentaron informes que enfatizaban el papel fundamental que desempeñan las zonas montañosas en el mantenimiento de los ecosistemas y la seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, se encuentran entre las más vulnerables a los impactos del cambio climático y enfrentan una importante falta de financiación en la agenda climática internacional.
Los participantes analizaron formas de fortalecer la atención política hacia los problemas de las montañas, promover soluciones de adaptación y mecanismos de desarrollo sostenible, y ampliar las alianzas internacionales. Como destacaron los participantes, a pesar de que las montañas ocupan el 27% de la superficie terrestre y desempeñan un papel clave en la seguridad alimentaria mundial, siguen estando entre las más vulnerables a las crisis climáticas y sufren una financiación crónicamente insuficiente en los programas ambientales globales.
El acelerado deshielo de los glaciares, la degradación del suelo y la creciente frecuencia de desastres naturales en la región desde aludes de lodo hasta inundaciones exigen un cambio inmediato: pasar de reconocer los riesgos a invertir activamente en resiliencia.
Bajo la moderación del Coordinador de la OSCE, Bakyt Dzhusupov, los directores de las agencias ambientales de Kirguistán, Kazajstán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán señalaron la falta de atención política a las necesidades de las comunidades de montaña y la necesidad de conformar un frente regional unificado para las próximas conferencias internacionales de la ONU (COP).
Como resultado de la sesión, se elaboró un conjunto de recomendaciones para que las plataformas internacionales reconozcan las montañas como zonas prioritarias para la inversión climática.
Roman Bondarchuk, UzA
Astana, Kazajstán