Diplomacia constructiva en medio de la polarización global: oportunidades para convertir a la OCS en un motor geoeconómico
La reunión del Consejo de Jefes de Estado de los Estados miembros de la OCS, con motivo del 25º aniversario de la Organización, tuvo lugar en un contexto de profundos cambios en la política mundial.
Ante la creciente desconfianza en las relaciones internacionales, la escalada de la polarización geopolítica y el debilitamiento de las normas jurídicas globales en medio de las tensiones en Oriente Medio, la Organización debe decidir: ¿seguirá siendo la OCS una mera plataforma de diálogo o se convertirá en una poderosa fuerza geoeconómica que promueva el crecimiento compartido en una amplia región?
El discurso de apertura del Presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, en la cumbre abordó claramente esta cuestión fundamental. Destacando Asia Central como el centro geográfico y estratégico de la OCS, el Jefe de Estado propuso varias iniciativas a largo plazo para fortalecer el papel de la Organización como una plataforma abierta, no alineada y centrada en la paz.
La propuesta principal del Presidente, titulada “OCS 2040: Un Espacio de Desarrollo Común”, describe la hoja de ruta estratégica de la Organización para los próximos quince años. Esta visión hace hincapié en facilitar la libre circulación de inversiones, tecnologías avanzadas y conocimientos, al tiempo que profundiza las conexiones directas entre regiones, empresas y ciudadanos mediante importantes iniciativas de infraestructura.
En su discurso, el Líder de Uzbekistán destacó que la cooperación económica constituye el principal indicador del éxito de la Organización. Actualmente, más de 1500 proyectos conjuntos se encuentran en marcha en Uzbekistán en colaboración con los países de la OCS.
Para mantener la colaboración en curso, se propuso desarrollar un Mapa de Cooperación Industrial de la OCS que vincule zonas económicas especiales, industrias manufactureras, mercados y logística. Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar el desarrollo de cadenas de valor multilaterales en todos los sectores industriales y establecer una plataforma digital universal para las empresas.
Como subrayó el Jefe de Estado, para reforzar la base financiera de las iniciativas económicas, es fundamental pasar de debatir principios generales a poner en marcha activamente el Banco de Desarrollo de la OCS. Se hizo hincapié en que este banco debe ser más que una mera entidad simbólica. Debe fundamentarse en una cartera tangible de proyectos de inversión de importancia regional y listos para su implementación en áreas como el transporte, la energía, la cooperación industrial y la infraestructura digital. Esta estrategia permitirá a la Organización asignar recursos financieros directamente a proyectos de infraestructura que promuevan la prosperidad mutua.
El enfoque en la construcción de un futuro digital fue un punto clave en el discurso del Líder de Uzbekistán. Al acoger con beneplácito la propuesta del Presidente Xi Jinping de crear una Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, el Presidente Shavkat Mirziyoyev sugirió que la OCS debería estar entre los primeros socios de esta alianza digital. Como paso práctico, propuso crear un corpus de datos abierto y multilingüe de la OCS y organizar un Foro de la OCS sobre Inteligencia Artificial y Soluciones Digitales en Tashkent el próximo año. Esta iniciativa busca unificar las fortalezas tecnológicas de los países de la región y mejorar la competitividad en la era de la inteligencia artificial.
Hoy, los riesgos y amenazas globales del cambio climático conforman un sistema interconectado estrechamente vinculado a la seguridad alimentaria, hídrica y energética. Durante la cumbre, el Jefe de Estado destacó la importancia de crear un mecanismo especializado de la OCS para coordinar programas y facilitar el intercambio de conocimientos. También se propuso desarrollar un Programa de Cooperación Tecnológica de la OCS sobre Eficiencia Hídrica y Energética hasta 2035. Esta iniciativa práctica busca promover el uso responsable de los recursos naturales y apoyar el desarrollo sostenible en una región cada vez más amenazada por desafíos ambientales.
Para mejorar la conectividad del transporte y la logística, se propuso la creación de un Consejo para la Integración de las Redes Ferroviarias entre los Estados miembros de la OCS. La función principal de este consejo será coordinar la infraestructura logística y facilitar la conexión fluida entre los sistemas nacionales de transporte. Con el objetivo de aprovechar el potencial de tránsito del continente, este mecanismo impulsará la eficiencia de los corredores de transporte y fortalecerá sustancialmente las conexiones comerciales y económicas entre los países miembros.
En materia de seguridad, el Jefe de Estado afirmó que Tashkent creará las condiciones necesarias para apoyar el funcionamiento eficaz del Centro Universal para la Lucha contra los Desafíos y Amenazas a la Seguridad. Asimismo, reafirmó la firme postura de Uzbekistán sobre la situación en Afganistán, destacando la importancia de involucrar al país vecino en los esfuerzos de desarrollo regional. En este sentido, el Líder de Uzbekistán señaló que es momento de retomar el diálogo regular entre la OCS y Afganistán.
Se propuso un programa de cooperación para el período 2028-2030 en los ámbitos cultural y humanitario para preservar y promover el arte tradicional y el patrimonio cultural inmaterial, con el objetivo de fortalecer la amistad entre las naciones.
El discurso del presidente Shavkat Mirziyoyev en la reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS destacó la política exterior abierta, responsable y estratégica de Uzbekistán. Las iniciativas que propuso buscan beneficiar los intereses nacionales de Uzbekistán, al tiempo que promueven la paz, la confianza, el respeto mutuo y la prosperidad compartida en la región de la OCS.
Alisher Egamberdiyev, UzA