Asamblea General de la ONU: Diálogo y cooperación para abordar los desafíos mundiales
Como es sabido, el 8 de septiembre de este año comenzó en Nueva York (Estados Unidos) el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Este período se celebra bajo el lema «Restaurar la confianza, gestionar el cambio: una ONU eficaz para todos». El debate general, celebrado del 22 al 28 de septiembre, constituyó tradicionalmente el eje central de la semana de alto nivel. Jefes de Estado y de Gobierno, ministros y otros altos funcionarios expusieron sus posturas sobre la paz y la seguridad internacionales, el desarrollo sostenible y las respuestas colectivas a los desafíos mundiales actuales.
Las deliberaciones de este año estuvieron marcadas en gran medida por la necesidad de restaurar la confianza en las relaciones internacionales y mejorar la eficacia de la cooperación multilateral. En un contexto de conflictos persistentes, crisis humanitarias, cambio climático, inestabilidad económica y transformación tecnológica, la necesidad de adaptar los mecanismos existentes de la ONU a las realidades actuales volvió a ocupar un lugar prioritario en la agenda mundial. Al inaugurar el debate general, el presidente de la Asamblea General subrayó que la confianza en la Organización y la eficacia práctica de su labor revisten hoy una importancia especial.
Paralelamente al debate general, se celebraron diversas reuniones especiales como parte de la semana de alto nivel del 81º período de sesiones. Entre ellas figuraron debates con motivo del 40º aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, así como reuniones sobre la acción climática y la transición justa, las amenazas derivadas del aumento del nivel del mar, el fortalecimiento de la prevención, la preparación y la respuesta ante pandemias, y el 25º aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban. El 29 de septiembre se celebró también una reunión plenaria de alto nivel para conmemorar el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. Estos eventos demostraron que el concepto de seguridad mundial ya no se limita exclusivamente a cuestiones militares y políticas, sino que abarca cada vez más aspectos como el clima, la salud pública, la igualdad y el desarrollo sostenible.
Cabe destacar que Uzbekistán también aprovechó la plataforma de la Asamblea General para exponer sus planteamientos sobre cuestiones internacionales y regionales clave. Saida Mirziyoyeva, Jefa de la Administración del Presidente de la República de Uzbekistán, se dirigió a la Asamblea en nombre del país, subrayando que, en el complejo entorno internacional actual, Uzbekistán mantiene su compromiso con los principios de apertura, buena vecindad y diálogo. Su intervención se centró especialmente en la evolución de la situación en Asia Central y Afganistán, los derechos de la infancia y de la mujer, la resiliencia demográfica, el Estado de derecho, los avances en inteligencia artificial y la protección de la dignidad humana.
Las cuestiones medioambientales, en particular la tragedia del mar de Aral, también ocuparon un lugar destacado en la intervención de Uzbekistán. El país expresó su objetivo de transformar la región del mar de Aral, pasando de ser un símbolo de desastre ecológico a convertirse en una zona donde se puedan probar y aplicar soluciones medioambientales modernas. Asimismo, se resaltaron los planes para ampliar el uso de tecnologías de ahorro de agua y aumentar la cuota de energías renovables hasta el 54 % para el año 2030. La designación del periodo 2027-2036 como el «Decenio de Acción para la Forestación y la Reforestación», iniciativa impulsada por Uzbekistán, refleja también los esfuerzos del país por avanzar en materia medioambiental mediante la cooperación internacional.
Los eventos de alto nivel de la 81ª sesión demostraron que, en el mundo interconectado de hoy, resulta cada vez más difícil abordar la seguridad, el desarrollo, los desafíos medioambientales y la transformación tecnológica de forma aislada. En este contexto, la Asamblea General de la ONU sigue sirviendo como plataforma común para el diálogo entre Estados con intereses y perspectivas diversos.
La participación de Uzbekistán en la sesión brindó una nueva oportunidad para exponer las prioridades clave de la política exterior del país en el ámbito internacional, tales como el fortalecimiento de las relaciones de buena vecindad en Asia Central, el abordaje de los desafíos globales mediante el diálogo, la garantía de la seguridad medioambiental, la protección de los intereses humanos y la promoción de un enfoque responsable ante los avances tecnológicos actuales.
Utkir Alimov, UzA