Uzbekistán y la República Checa: Una visita que dio nueva sustancia práctica a la relación
El 30 de abril concluyó la visita oficial del Primer Ministro checo, Andrej Babiš, a Uzbekistán. La visita tuvo lugar por invitación del Presidente Shavkat Mirziyoyev. Se celebraron conversaciones en la Residencia Kuksaroy, tanto en formato de reuniones formales como plenarias.
Como resultado, ambas partes firmaron una Declaración Conjunta para el Fomento de la Cooperación Ampliada y un conjunto de acuerdos bilaterales que abarcan la cooperación económica, industrial y científico-tecnológica, la formación de personal diplomático, la colaboración en geología y metrología, y el suministro de trenes eléctricos.
Cabe destacar que esta fue la segunda visita de un Primer Ministro checo a Uzbekistán. En abril de 2023, Petr Fiala visitó Tashkent. En octubre del mismo año, el Primer Ministro Abdulla Aripov realizó una visita recíproca a Praga, donde se reunió con el Presidente checo Petr Pavel y firmó una Declaración Interestatal sobre Cooperación Reforzada. En septiembre de 2025, en el marco del 80.º aniversario de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los presidentes Mirziyoyev y Pavel celebraron una reunión bilateral en la que abordaron proyectos específicos en materia de inversión, innovación, transporte y agricultura. Tal intensidad de contactos al más alto nivel es poco común en la diplomacia internacional. Esto demuestra que ambas partes consideran su relación no como una mera formalidad protocolaria, sino como una auténtica prioridad política.
La agenda de las conversaciones entre Uzbekistán y la República Checa fue excepcionalmente sustanciosa, abarcando varias áreas clave, cada una de las cuales merece un análisis individual.
Primero, la expansión de la cooperación comercial, económica e industrial. En los últimos años, el volumen de comercio bilateral se ha duplicado, lo que constituye un logro significativo. No obstante, ambas partes reconocen que las cifras alcanzadas solo reflejan el potencial existente y están lejos de agotarlo.
En este contexto, las partes se fijaron el objetivo de incrementar el volumen del comercio mutuo a mil millones de dólares estadounidenses, incluyendo la ampliación de la gama de bienes suministrados. Uzbekistán ya alberga 37 empresas conjuntas con participación de capital checo, lo que proporciona una base sólida y productiva para el desarrollo de la colaboración.
El principal mecanismo que rige este proceso y abre nuevas vías de interacción es la Comisión Intergubernamental Conjunta de Cooperación Económica, Industrial y Científico-Tecnológica. A lo largo de su trayectoria, la Comisión ha celebrado diez sesiones, la más reciente en Praga en marzo de 2025.
Para impulsar aún más el comercio, se está creando la primera sucursal de certificación uzbeka en la República Checa, y se está trabajando en la construcción de un laboratorio de certificación de vehículos Euro 6 y un estándar de medición cuántica; infraestructuras sin las cuales los productos uzbekos enfrentarían importantes obstáculos para acceder plenamente a los mercados europeos.
Paralelamente, se ha alcanzado un acuerdo con empresas checas líderes para desarrollar un Programa de Cooperación Tecnológica que abarca la ingeniería mecánica, las energías renovables, la geología y las materias primas críticas, así como los productos químicos y farmacéuticos. Además, la Corporación Checa de Seguros de Crédito a la Exportación (EGAP) y el Banco Checo de Exportación confirmaron su intención de brindar apoyo financiero a proyectos conjuntos. Para coordinar la agenda económica general, se creó un Consejo Empresarial. La próxima sesión de la Comisión Intergubernamental está programada para celebrarse en Tashkent en agosto del presente año.
El foro empresarial uzbeko-checo, celebrado la víspera de la visita y al que asistieron los jefes de gobierno de ambos países, sirvió como plataforma práctica para concretar la agenda bilateral. Más de 200 participantes debatieron sobre las perspectivas de profundizar la cooperación económica. Se hizo especial hincapié en que el PIB de Uzbekistán superará los 145.000 millones de dólares estadounidenses en 2025, una cifra que está transformando radicalmente la percepción que los inversores internacionales tienen del país.
Como resultado, las empresas checas ven cada vez más a Uzbekistán como una plataforma estratégica para acceder a los mercados de Asia Central. La combinación única de un crecimiento dinámico, una población joven y una ubicación geográfica favorable convierte al país en uno de los centros más atractivos del continente euroasiático.
Tras el foro, se firmó un paquete de acuerdos de cooperación que abarcan la ingeniería mecánica, la modernización de infraestructuras y la educación, y se formalizaron mecanismos de colaboración con el Banco Checo de Exportación y EGAP, que prevén préstamos preferenciales y seguros de riesgo para proyectos de alta tecnología.
Segundo: cooperación en alta tecnología en el sector del transporte, cuyo eje simbólico es la firma de un contrato para el suministro y mantenimiento de los primeros 10 trenes eléctricos del Grupo Škoda. Cabe destacar que las perspectivas de este proyecto van mucho más allá de una simple transacción de equipos. Los planes incluyen la creación de una empresa conjunta para el ensamblaje local y el mantenimiento técnico integral del material rodante, así como la creación de una Academia Škoda para la formación de especialistas uzbekos.
En este contexto, el director general del Grupo Škoda, Petr Novotný, considera a Uzbekistán como el principal objetivo de su empresa fuera de Europa, convencido de que los resultados obtenidos allí abrirán las puertas a los mercados de Asia Central. Para Uzbekistán, a su vez, esto no representa simplemente una mejora técnica, sino una oportunidad para integrarse en las cadenas de producción europeas y desarrollar competencias tecnológicas nacionales.
Tercero: cooperación en educación, ciencia y relaciones culturales y humanitarias. En este ámbito, la colaboración uzbeko-checa tiene sus raíces más profundas y un futuro más prometedor. El número de estudiantes uzbekos matriculados en universidades checas ha aumentado de unos 350 en 2020 a entre 600 y 700 en la actualidad, principalmente en disciplinas técnicas, económicas, agrícolas y de informática. El programa anual de becas del gobierno checo para ciudadanos de Uzbekistán constituye un incentivo adicional.
Cabe destacar que se han establecido contactos directos a nivel interuniversitario. La Universidad Nacional de Uzbekistán coopera con la Universidad Carolina y la Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga; la Academia Médica de Tashkent mantiene vínculos con la Primera Facultad de Medicina de la Universidad Carolina; y varias otras instituciones destacadas colaboran con la Universidad Mendel de Brno. Las conversaciones confirmaron un interés mutuo en ampliar los intercambios académicos, incluidos los programas de doble titulación, lo que abrirá horizontes profesionales completamente nuevos para los estudiantes de ambos países.
También cabe mencionar en este contexto la dimensión científica y arqueológica de las relaciones bilaterales. Desde 2003, la Universidad Estatal de Termez lleva a cabo una expedición conjunta con la Universidad Carolina de Praga en la región de Surkhandarya. En las últimas dos décadas, se han descubierto nueve yacimientos de la Edad del Bronce y catorce monumentos de la Edad del Hierro temprana, hasta ahora desconocidos, y se han elaborado mapas e inventarios de sitios patrimoniales en varios distritos. Esta cooperación ha continuado a pesar de los cambios de gobierno y la fluctuación del panorama político.
Un aspecto igualmente significativo es la exploración en curso de la reanudación de los vuelos directos entre Tashkent y Praga. Si bien este asunto puede parecer puramente logístico a primera vista, en la práctica abre nuevas oportunidades para el turismo, los negocios y los contactos académicos.
También cobran protagonismo las perspectivas de una cooperación sistemática en materia de migración laboral, reflejo de los profundos cambios cualitativos que se están produciendo en los mercados laborales de Uzbekistán y la República Checa.
En resumen, tras evaluar los resultados de la visita, se puede afirmar con seguridad que las relaciones uzbeko-checas están entrando en una nueva fase de desarrollo cualitativamente distinta. El diálogo intensivo y de alto nivel, respaldado por iniciativas económicas concretas, acuerdos tecnológicos y mecanismos institucionales, sienta una base sólida para una asociación estratégica a largo plazo.
La implementación de los acuerdos alcanzados abre amplias perspectivas para la modernización de la economía uzbeka, el desarrollo de industrias de alta tecnología y el fortalecimiento del capital humano. Para la República Checa, por su parte, Uzbekistán se está convirtiendo no solo en un socio comercial, sino también en una puerta de entrada confiable a una de las regiones más dinámicas de Eurasia.
Bajtiyor Mustafayev,
Subdirector, Instituto de Estudios Estratégicos y Regionales
dependiente de la Presidencia de la República de Uzbekistán