Revisión de las propuestas de reforma del sistema de pensiones
El presidente Shavkat Mirziyoyev revisó una presentación sobre las propuestas de reforma del sistema de pensiones.
En los últimos diez años, las pensiones en el país se han multiplicado por 3,3, y la pensión mínima se ha fijado por encima del nivel de gasto mínimo de consumo. Hasta 2021, las pensiones de 1,1 millones de ciudadanos ascendían a menos de 400.000 de sums. Actualmente, la pensión mínima es de 878.000 de sums, mientras que el gasto mínimo de consumo es de 715.000 de sums.
Se señaló que en los países con un sistema de pensiones capitalizado desarrollado, los fondos de pensiones constituyen un recurso a largo plazo para la economía.

Según las estimaciones, si el sistema de pensiones del país está bien organizado, puede atraer capital a largo plazo a la economía. Expertos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y la Organización Internacional del Trabajo también lo confirman.
En este sentido, se hizo hincapié en la necesidad de reformar el sistema de pensiones basándose en la experiencia internacional más avanzada y de desarrollar sistemas de pensiones privados, de capitalización y corporativos.
Actualmente, el 0,1 % del salario de los ciudadanos se transfiere a sus cuentas de pensiones de capitalización. La rentabilidad anual del 10 % que generan estos fondos es casi la mitad de la rentabilidad de los depósitos bancarios.
En este sentido, se propusieron nuevos mecanismos para aumentar el atractivo de este sistema y fomentar la participación activa de la población.
En concreto, se prevé que si un ciudadano con un salario mensual de hasta 7,6 millones de de sums, equivalente a 15 unidades básicas de cálculo de la pensión, transfiere el 5 % de sus ingresos a una cuenta de pensiones de capitalización, el Estado aportará un 2,5 % adicional.
Para los ciudadanos con un salario mensual superior a 7,6 millones de sums, se propuso transferir el 1 % de la cotización a la seguridad social a sus cuentas de pensiones de capitalización.
Se prestó especial atención a la mejora del procedimiento de cálculo de las pensiones.
Actualmente, las pensiones se calculan en función de los salarios percibidos durante los cinco años de empleo de los últimos diez. Además, se excluye del cálculo la parte de los salarios que supere los 6 millones de sums. En algunos casos, esto conlleva una reducción del importe medio de la pensión para los ciudadanos.

En este sentido, se propuso ampliar el periodo de cotización considerado para el cálculo de las pensiones de cinco a veinte años y excluir ciertos periodos de bajos ingresos.
Asimismo, a partir de 2027, se prevé elevar el umbral salarial máximo utilizado para el cálculo de las pensiones de los 6 millones de sums actuales a 6,6 millones de sums.
Según las estimaciones, este nuevo procedimiento podría incrementar las pensiones de los nuevos jubilados en un 8 %.

El Jefe de Estado subrayó que los cambios en el sistema de pensiones afectan a la vida y el futuro de millones de ciudadanos y destacó la necesidad de calcular cuidadosamente el impacto socioeconómico de cada propuesta.
La tarea consistía en debatir abiertamente estos temas con la participación del público, la comunidad en general, los medios de comunicación y los blogueros, así como explicar claramente a los ciudadanos los objetivos y los resultados previstos de las reformas.
Se instruyó a los funcionarios responsables para que estudiaran a fondo la experiencia internacional y presentaran un proyecto de ley sobre la creación de sistemas de pensiones privados y corporativos.
UzA