Profesor Jeffrey Sachs: Uzbekistán tiene una oportunidad histórica para convertirse en un centro clave de Eurasia
El 11 de julio, el Instituto de Estudios Macroeconómicos y Regionales organizó una reunión de expertos con el profesor Jeffrey Sachs de la Universidad de Columbia.
Jeffrey Sachs es uno de los economistas más destacados del mundo y un experto de renombre internacional en desarrollo global. Es director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU (SDSN) y anteriormente fue asesor especial de tres secretarios generales de las Naciones Unidas. Su visita a Uzbekistán forma parte de la Iniciativa Marco Polo de Paz, Cultura y Desarrollo Sostenible, una expedición de 43 días a lo largo de la histórica Ruta de la Seda, desde Roma hasta Hong Kong, cuyo objetivo es promover la conectividad euroasiática, el desarrollo sostenible y la cooperación internacional.
En su intervención, el profesor Sachs compartió su perspectiva sobre la transformación de la economía global, el papel de Asia Central en la arquitectura emergente de Eurasia y elogió las reformas en curso en Uzbekistán.
Según el profesor Sachs, el mundo está experimentando una profunda transformación estructural, con el centro de la economía global desplazándose gradualmente hacia Eurasia, lo que restituye el papel histórico de Asia Central como puente entre Oriente y Occidente. Mientras que hace tan solo unas décadas el centro de gravedad económico mundial se ubicaba en la región atlántica, ahora, como él mismo lo expresó, se encuentra «muy cerca de Uzbekistán». En su opinión, el auge de Asia representa «el proceso económico más importante de nuestro tiempo», que configura nuevos patrones de comercio, inversión y conectividad del transporte.
En este contexto, el profesor Sachs destacó que Uzbekistán tiene una oportunidad histórica única para convertirse en uno de los principales centros de transporte, logística, inversión y turismo de Eurasia. «Es una gran vocación estar en el centro de la economía global», comentó.
Las ciudades históricas del país causaron una impresión particularmente fuerte en el profesor. Describió a Jiva, Bujará y Samarcanda como «lugares absolutamente mágicos», señalando que durante siglos han moldeado el singular panorama cultural de Eurasia.
Tras reconocer la eficacia de las reformas en curso en Uzbekistán, el profesor Sachs destacó el creciente interés de las empresas internacionales en el país. En su opinión, Taskent se está consolidando como un centro regional para las sedes de empresas internacionales que buscan operar a lo largo de los corredores de transporte euroasiáticos. Como prueba, citó el fuerte interés de los inversores en el Fondo Nacional de Inversiones de Uzbekistán y su exitosa oferta pública inicial (OPI), cuyas suscripciones superaron ampliamente el volumen de acciones ofrecidas.
En cuanto al futuro desarrollo del país, el profesor Sachs propuso impulsar una estrategia industrial a largo plazo denominada «Hecho en Uzbekistán», inspirada en la iniciativa china «Hecho en China 2025». En su opinión, dicha estrategia debería identificar los sectores capaces de garantizar la competitividad internacional de Uzbekistán durante los próximos 10 a 15 años. Destacó la manufactura avanzada, la logística, los servicios financieros, la innovación y la producción de vehículos eléctricos como prioridades estratégicas, haciendo hincapié en que Uzbekistán, la mayor economía industrial de Asia Central, posee todos los requisitos para convertirse en líder regional en estos campos.
El profesor Sachs dedicó considerable atención a la conectividad del transporte euroasiático. En su evaluación, el Corredor Medio se está consolidando como una de las principales rutas que unen Europa y Asia, y un mayor desarrollo de la infraestructura, incluida la construcción de un puente sobre el Mar Caspio, le permitiría convertirse en el corredor de transporte más rápido y eficiente.
Al analizar la situación actual y las perspectivas de Asia Central con expertos del ISRS, el profesor Sachs enfatizó particularmente los logros de los países de la región en el fortalecimiento de la cooperación regional. Según él, Asia Central está emergiendo gradualmente como una comunidad regional diferenciada, unida no solo por el diálogo político, sino también por instituciones y mecanismos de cooperación compartidos.
«Los países de la región no se limitan al diálogo político; están estableciendo instituciones regionales, centros de estudios, institutos de investigación, estrategias energéticas regionales y promoviendo una diplomacia regional común», afirmó.
El profesor Sachs expresó su apoyo a la política de apertura de los países de Asia Central, a una política exterior multivectorial y a la diversificación de las alianzas externas. En su opinión, Asia Central debería definir su propia agenda regional de forma independiente, en lugar de convertirse en un escenario de rivalidad geopolítica.
Como medida práctica para fortalecer la cooperación regional, el profesor Sachs propuso considerar la creación de un Banco de Desarrollo de Asia Central, que podría funcionar como la institución financiera de la región para apoyar proyectos conjuntos de infraestructura, energía, ciencia y tecnología.
El economista también abogó por fortalecer la conectividad del transporte en Asia Central, ampliar la cooperación en energías renovables, construir un espacio energético regional integrado y aunar esfuerzos en investigación y desarrollo. En su opinión, la inversión conjunta de los cinco estados de Asia Central en ciencia e innovación mejoraría significativamente tanto la calidad como la escala del progreso tecnológico en toda la región.
Entre otras prioridades, el profesor Sachs subrayó la importancia de fortalecer los lazos de Asia Central con las regiones vecinas, incluyendo el Cáucaso Meridional y Afganistán, haciendo hincapié en el principio de «cooperación regional» como base para una diplomacia sostenible y la integración económica.
En conclusión, el profesor Sachs afirmó que la combinación de unidad regional, apertura, cooperación mutuamente beneficiosa y el aprovechamiento eficaz de las oportunidades que ofrece la conectividad euroasiática permitiría a Asia Central consolidar un lugar de liderazgo en la economía global del siglo XXI.
UzA